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domingo, 12 de noviembre de 2017

URASHIMATARO

URASHIMATARO

Erase una vez un lugar llamado KITAMAENOURA, donde vivía un mozo llamado URASHIMATARO. Vivía sólo con su madre, que ya tenía cerca de ochenta años. Era pescador y todavía no se habia casado.Su madre siempre le decía:
- Taro, cásate mientras yo esté bien.
Pero Taro respondía siempre a las palabras de su madre:
- Yo todavía no tengo suficientes ingresos, de forma que , aunque me
case, no puedo dar de comer a mi mujer. Sera mejor olvidar esa idea, y continuar como hasta ahora-, y no se decidía a casarse.
Al poco tiempo la madre cumplió 80 años y Urashimataro llegó a los 40. A principios de uno de aquellos otoños, el viento empezó a soplar del Norte, porlo que no se podía salir a pescar. La situación duró bastantes días. Si no había pescado no había dinero, y si no había dinero no se podía dar de comer a la anciana mujer.
- ¿Mejorará mañana ? Si así fuera podría salir a pescar...- ,se decía
por la noche, antes de acostarse.
Una hora antes de salir el Sol abrió los ojos. Miró hacia el cielo y vio
que estaba hermosamente despejado.
¡Por fin! ¡Menos mal! Hoy podré ir a pescar...
Se levantó, preparó los aparejos de pesca y se metió en su bote. Sin embargo no pescó nada antes de que saliera el Sol por el Oeste.
- Esto es un problema. ¿Tampoco habrá nada hoy para darle de comer a mi pobre madre?-, se decía preocupado.
Estaba asomando el Sol su rostro por Oriente cuando pareció que un
gran pez se había tragado el anzuelo. Tiró de la caña con todas sus fuerzas, pero no era un pez, era una gran tortuga.
Aunque Urashimataro procuraba que se desenganchara, la tortuga parecía no querer irse.
- Creía que era un besugo, pero es una tortuga. Mientras estes tú por
aquí no picará ningún pez. Así que , vete, por favor, lo más lejos posible-, le dijo a la tortuga , y la lanzó lo más lejos que pudo.Volvió a tirar el anzuelo para intentar pescar algo, pero otra vez ocurrió lo mismo. Durante un largo rato no pudo pescar nada.
Por fin parecía que algo había caido en el anzuelo. Fue a levantarlo
y:
-¿No eres tú la misma tortuga de esta mañana? Te dije que te fueras
pero has vuelto a picar. Ah, hoy no es mi día, parece-, iba diciendo Urashimataro enfadado, ya que no podía volver a casa mientras, al menos, no hubiera cogido un pez.
De nuevo se preparó para pescar, concentrado, esperando obtener algo.Ya se estaba poniendo el Sol cuando, de nuevo, algo picó en el anzuelo. Como en las ocasiones anteriores se trataba de la misma tortuga. La volvió a cogery la lanzó lejos, con todas sus fuerzas.Ya se había puesto el Sol. Viendo que no podía hacer nada, se dispuso a regresar a casa. Entonces, frente a él venía un barco grande.
- Nunca he visto un barco así ¿De dónde vendrá? ¿Dónde ira? Sin duda vendrá de un lugar lejano para ir a otro lugar más lejano todavía-. Urashimataro iba pensando así, y seguía en su barco en dirección a su casa. El barco grande se dirigió hacia él y se detuvo justo ante su bote. Entonces , el que parecía capitán del barco, salió a cubierta:
- Urashimataro, Urashimataro...-, lo llamaron.
-¿Sí? ¿Qué ocurre?-, preguntó.
- Yo soy sirviente de la Princesa Otohime, del palacio de Ryugu. La
Princesa me dijo que te guiara hasta el palacio. Sube al barco y vamonos-,
dijo el capitan del barco; pero Urashimataro:
- No puedo ir al palacio de Ryugu, porque si así lo hiciera, mi madre
se quedaría sola. Tiene ya ochenta años y si yo falto no podría vivir.
- No te preocupes, ya me encargo yo de que no le falte nada para vivir.Vamos.sube ya .
Al escuchar esto, ya convencido, subió al barco. Al poco rato el barco se adentró en una espesa y extrana niebla que, al desaparecer, dejó ante los atónitos ojos del hombre un magnífico palacio: el palacio de Ryugu.
Ante la puerta estaban esperando Otohime y sus damas, vestidas con bellas y hermosas indumentarias, adornadas de hermosa pedrería. Ante ellos nadaban los peces, y ,desde alguna parte, se escuchaba una música bella y agradable.
- ¡Bienvenido, Urashimataro!-, le saludaron todos los que habian ido
a recibirlo.
Ricos manjares, bella música, hermosa danza, eran ofrecidos contínuamente a Urashimataro. Cuando creía que solo habían pasado tres días desde su llegada realmente ya llevaba tres años allí. Un día le dijo a Otohime:
- Princesa Otohime, nunca olvidaré la amabilidad que has tenido para
conmigo, pero mi madre está sola, y yo estoy preocupado, asi es que , con permiso, vuelvo a mi país.
Entonces Otohime le entregó tres cajas como las que se usan para guardar joyas.
- Urashimataro, cuando tengas algún problema abre estas tres cajas- , dijo la Princesa. Al poco subió de nuevo al barco y regreso a su lugar natal.
Una vez regresado, pudo comprobar que la forma de las montañas y
colinas había cambiado, que muchos árboles habían desaparecido y otros estaban secos por el suelo.
-Sólo estuve tres años fuera, pero... ¿Qué ha ocurrido aquí? - , se
preguntaba, y se dirigió hacia donde crea que estaba su casa.
Allí, en una choza de paja de arroz, vivía un viejo, triste y solitario.
- Yo vivía aquí , en este pueblo. ¿Conoce usted a un hombre llamado
Urashimataro? -, le preguntó al viejo.
- Yo he oido decir a mi abuelo , que en tiempos de su abuelo,vivió en
este pueblo el tal Urashimataro, pero que un día se fue al palacio de Ryugu.
La gente estuvo esperando durante mucho tiempo, pero que al final no volvió.
- ¿Y la madre de Urashimataro?
- Ya hace mucho que murio.
-¿Dónde está su tumba?-, volvió a interrogar Urashimataro.
El viejo se lo explicó y se dirigió hacia allí. La tumba estaba cubierta de hojas de árbol. La limpió un poco y pudo comprobar que su madre hacia ya muchas decenas de años que había fallecido.
Después visitó el lugar en donde creía que estaba su casa , pero no encontró apenas nada de lo que fuera su lugar. Muy triste, sacó de su zurrón
las tres cajas que le había dado la Princesa Otohime. Abrió la primera y había unas plumas de grulla. Al abrir la segunda empezó a salir un humo blanco que envolvió a Urashimataro que, de pronto, quedó convertido en un verdadero
anciano, con pelo blanco y encorvado por la cintura. Abrió la tercera de las cajas y sacó su espejo,donde pudo mirar su envejecida figura.
-¡Qué extraño es todo esto!-, pensaba mientras se miraba al espejo.
Entonces sopló un poco de viento y las plumas empezaron a bailar en el aire. Las plumas se convirtieron en una grulla que descendió y cogió a Urashimataro por la espalda en su pico, elevándolo por los aires.
Cuando iba subiendo , pasaron por encima de la tumba de la madre de Urashimataro, y justo en ese momento, Otohime, transformada en tortuga,se encontraba encima de una colina, junto al mar. Había venido para despedir a Urashimataro.


martes, 12 de septiembre de 2017

TRADUCCIONES

TRADUCCIONES


A las 4 de la tarde

A los jóvenes que se encuentran emocionalmente a las 4 de la tarde.
Vivir sin preocuparse de la compañía.
No (me) importa valerse de ella (de la compañía) para vivir.


Al preguntarle a una chica (joven) de 23 años en qué hora se encontraba si comparaba su vida con un día, respondió con voz seca: “Nosotros desde que nacimos estamos a las cuatro de la tarde”.
Hay más chicas jóvenes de lo que los mayores piensan que dicen que no han podido concentrarse en su vida en algo.

SUFRIR CON EL PROPIO YO
Hace unos días , a un joven de 23 años que trabaja en una empresa de comida rápida, le pusieron como objetivo a cumplir la venta de cincuenta pasteles de navidad. El padre, para que su hijo pudiera cumplir con su objetivo, compró unas decenas de pasteles y los repartió gratuitamente entre vecinos y amigos. Al poco el hijo dejó el trabajo.
“Todos los amigos de la época de la universidad dejaron el trabajo . A todos ellos les va bien”, añadió el joven.
En provincias, un joven fue admitido en un famoso banco. También al cabo de un año lo dejó. Decía que el trabajo del banco estaba al servicio de los clientes, sin embargo, la realidad era que sólo era una exigencia , por lo que se sintió defraudado. Lo dejó y empezó a dar clases para aprender un oficio. Cuando fue allí comprobó que todos los presentes eran jóvenes que tenían el mismo historial que él.
Para un joven que en se había especializado en Ciencias Económicas en la universidad, elegir un trabajo en el que se amasa el barro, en el que se sigue el camino del artesano del “sushi”, un trabajo en el que se está en contacto con la vida, con la simplicidad de la vida, ese es el verdadero trabajo.
No sé si ellos llegarán a convertirse en el futuro en artesanos de la cerámica o en profesionales de la cocina.
Están aumentando de manera espectacular los que van por libre, verdaderos licenciados sin trabajo.
Los hay quienes tienen conciencia de su propio ser. Aunque su propio ser no está en ninguna parte, alimentan la ilusión del propio yo viviendo en un mundo de espejismos que les hace sufrir al sentir que su relación con el mundo no está en armonía.
Por otra parte, los jóvenes que tienen ganas de obtener dinero con su propio trabajo, lo hacen tras comprobar una gran cantidad de puestos relacionados con las ventas.
Los hay quienes apartan a sus madres con el brazo y se van al trabajo aunque tengan cuarenta de fiebre, diciéndole que no quieren causar molestias a los compañeros, que en los tiempos que corren una dureza de tal calibre es de lo más normal.
Son los padres de mayor nivel intelectual los más confundidos al encontrarse en la disyuntiva de tener que decir a sus hijos que trabajen o que dejen el puesto de trabajo que tienen.
El trabajo se parece al matrimonio.
1.- En los dos casos la persona sólo puede tomar una decisión cuando considera que para ella es imprescindible la otra persona ( o empresa). Aunque los padres estén en contra, si la decisión de la persona es firme, todo está hecho.
2.- Aunque desde fuera se considere que las causas para la separación ,o para dejar la empresa, no son suficientes, el interesado debe separarse si considera que ese no es un matrimonio, o trabajo, ideal.
3.- Van en aumento los que sienten miedo a tomar una decisión.

Aunque estamos en una época en la que casarse se ha convertido en un problema, el “divorcio en Narita” va en aumento.
Aunque cada vez es más difícil conseguir un puesto estable en una empresa, no deja de aumentar el número de los que abandonan pronto el puesto de trabajo. Los que van por libre también van en aumento.
Es inútil las advertencias del tipo:” Mira la realidad”, o “Esfuerzate en cooperar”.
Mientras más fuerte es el deseo, la esperanza, puesta en el trabajo o en el matrimonio, más difícil se hace. Es una paradoja, pero es así, existe.
Lo que más complica todo es que piensan demasiado en el trabajo o en el matrimonio (ideal). El intelectualismo es una trampa.

CONSEGUIR UN AMOR Y APAGARSE
Las personas quieren ser amadas por aquellos a los que aman. Sin embargo, en tanto en cuanto son amados pierden su propia identidad. Esto ocurre porque lo que persiguen es el amor de una persona que no sea como ellos. Una persona como ellos, consideran, no puede amarlos. Una vez se percatan de que esa persona los ama, las características especiales de su amor, es decir, su razón de vivir, desaparece.
Como dijo Groucho Marx: “ Yo no quiero entrar en un club que quiera a un personaje como yo”. El valor añadido sicológico es lo ( ) el amor.
Lo mismo que se exige al compañero amoroso, se exige al puesto de trabajo. Aumenta sin cesar el deseo, pero en cuanto se sabe que el puesto es de uno , el amor al trabajo desaparece. Las personas se sienten más solas en tanto en cuanto más aman. Por eso piensan desde el principio no amar a nadie, no trabajar en ningún sitio.Una vez empiecen a trabajar o se casen, su valor pasa a ser propiedad exclusiva del otro. Por eso, los estudiantes que han empezado a tener ilusiones con la búsqueda de trabajo, huyen de ello. Hasta este punto el matrimonio y el trabajo son iguales.
Si dos personas no pueden amarse al mismo tiempo ¿por qué esforzarse en una relación que produce dolor? Sin embargo, en la relación con la compañía llevan claramente las de perder.
Considero que en su interior está sumida la idea de que les dolerá si alguien ve que un persona tan normal como ellos se esfuerza con aparente seriedad.
Ciertamente hay gente que trabaja, vive concentrada en su trabajo, sin ser oprimida por el grupo ni perder su valor como ser humano.
Es la única diferencia entre el trabajo y el matrimonio. Si se tiene confianza en una mismo, no importa utilizar la compañía para el propio beneficio. No se trata de abandonar la lucha, se trata, simplemente, de no procuparse.
El promedio de vida laboral es, como mucho, de unos cuarenta años. La mitad de la vida promedio de la persona. Después de las cuatro viene la hora de la cena con comida y postre.....

LOS GORDOS AMERICANOS Y YO
(LA GORDURA AMERICANA Y YO)

Siempre hay una cosa en la que suelo pensar cuando vago por cualquier aeropuerto estadounidense. Y pienso en ella , especialmente, cuando llego (vuelvo) allí desde Europa o desde Japón.
Todos, absolutamente todos, los estadounidenses que pasan ante mis ojos
son grandes y hermosos (gruesos, gordos).
Hace poco leía en un periódico que los estadounidenses adultos, en comparación, (comparados) con los de 1960 han crecido 3,2 cms. al tiempo que han engordado 20 kgs.
El 31% de los adultos y el 15,5% de los (que andan entre los diez y los veinte años) jovencitos sufren de obesidad.
No es algo que no me incumba. Desde que vivo en EEUU también yo he aumentado considerablemente (bastante) de peso. Cada vez que regreso a Japón me lo dicen, por lo que me resulta muy duro. (Así somos las mujeres)
“!Cómo has engordado! ¿Has engordado? ¡Oye, oye... parece que has engordado!” Me da repelús (me entran escalofríos) sólo de recordarlo.
Aunque la gente muestra una preocupación innecesaria, cuando me lo sueltan me siento herida y me hundo.
Desde antiguo soy de la opinión de no hacer comentarios sobre el aspecto externo de las personas.
En la escuela primaria, cuando una chica se cortó el pelo y fue a la escuela , hubo alguna compañera que le soltó un “no te sienta bien” que me pareció completamente absurdo e inútil.
El pelo no va a crecer de golpe, por mucho que se le diga algo así. Por ello, me parecía mucho mejor decirle que le sentaba bien y hacer que la persona se sintiera a gusto.
Esa era mi técnica, pero una técnica que nadie comprendía. A una mujer que está gorda, por mucho que se le diga, no va a adelgazar de hoy para mañana.(No adelgaza) La gente se lo dice aunque es absurdo.
Ultimamente, para evadirme de la cuestión a través de la risa, digo que he engordado para camuflarme, pero soy consciente de que en ese momento se me mueven los músculos de los carrillos.
La gordura (obesidad)de los estadounidenses tiene su origen en el exceso de alimentación y en la escasez de ejercicio. Digamos que la mía está originada por el camuflaje y por comer demasiado.
La verdad es que existen muchas, muchísimas razones. Cuando se come fuera no se sabe si la cantidad (que te ponen) es para alimentar a una vaca o a un caballo. Sin embargo, una ha sido criada en la cultura japonesa. ( Una ha crecido en la cultura japonesa) En mi diccionario existe la palabra desperdicio, en el de los estadounidenses no. Dejar algo me crea (produce) remordimientos.
Los restaurantes tienen recipientes preparados para que el cliente se lleve las sobras, y aunque no dejo de considerarlo, termino comiéndomelo todo.
Cuando uno se acostumbra a comer mucho fuera, termina por hacer también mucha cantidad (de comida) en casa y comiendo mucho (demasiado).
Para colmo, (para más INRI) me gusta mucho el dulce. Se me hace irresistible el “chocolate brauni” y el rollo de canela, un dulce que tiene más de mil calorías, especialidad americana, extremadamente dulce y aceitoso.
He leido en alguna parte que, antiguamente, las mujeres obesas pasaban sanamente (sin problemas) el periodo de la menopausia. No recuerdo dónde ha sido. (dónde lo leí) Incluso no estoy segura de haberlo leido o no.
Tengo una amiga verdaderamente hermosa (gorda, gruesa, obesa) Pensaba que no se preocupaba mucho de estarlo o no. Pero hace poco me dijo: “ Tú dijiste que era mejor estar gorda durante la menopausia. Yo he vivido creyéndomelo...”
Creer en algo nos salva. No tengo nada en que apoyarme, pero lo pienso.


¿DÓNDE VAN LAS PERSONAS CUANDO MUEREN?
(¿DÓNDE VAMOS AL MORIR?)


Hasta hace doscientos o trescientos años saber dónde se iba tras la muerte era un tema muy importante para el ser humano. Hasta entonces las peronas creían en la religión. Cualquier religión tenía una explicación para el tema de ultratumba , a través del cual aliviaban a las personas salvándolas de la desesperanza. Con posterioridad, el ser humano empezó a creer en la ciencia, lo que le llevó a dejar de creer en la religión y a procurar no pensar en el tema de la muerte.
En la actualidad se procura no pensar en la muerte, pero por mucho que se quiera obviar, la realidad es que la Parca nos visita.
Yo, que ya he entrado en la senectud (tercera edad, vejez), debo comenzar a considerar el tema.
Como japonés que soy , las “Conversaciones (historias) de los antepasados” de Kunio Yanaguida son una buena referencia.
Hasta hace un par de generaciones, cuando se preguntaba a los japoneses que dónde se iba al morir, solían contestar diciendo que al Paraiso. Pero Kunio Yanaguida duda de que creyeran de verdad en ello. Todo porque el Paraiso, según las Escrituras Sagradas, se encuentra hacia el oeste, a millones y millones de kilómetros de distancia.
Sin embargo, en el Budismo japonés, el centro de las manifestaciones religiosas está en la honra a los antepasados, recibiendo a sus espíritus en épocas como el “Obon” etc., cuando descienden de la montaña.
Si el espíritu de los antepasados desciende de la montaña, ¿cómo puede ser que vengan del oeste, a miles y miles de kilómetros?
Kunio Yanaguida deja muy en claro que para los japoneses hay una serie de creencias superpuestas. Los japoneses, en la fachada, creen en el Budismo, pero en su interior tienen una creencia que es anterior al mismo. Considera que el Budismo se ha fundido con una religión ancestral, convirtiéndose en una costumbre extendida a todo el mundo.
Los japoneses, desde antiguo han venido creyendo en que al morir las almas se separan del cuerpo y llegan al cielo a través de la montaña. Allí son recibidos por los antepasados y llevan una vida muy similar a la de aquí.
La vida en el otro mundo tiene las mismas normas que en éste, sólo que todo está al revés. Lo que aquí es día, allí es noche. Lo que aquí es derecha, allí es izquierda.
En la actualidad, que se ponga el kimono hacia la derecha, que se vele al difunto, es un resto del sentimiento existente de querer mandar al difunto al otro mundo de una manera correcta, tanto en el tiempo como en la compostura.
También se siente que la otra vida está cerca y se vuelve para ver a los nietecitos. Es asi como durante un tiempo los espíritus de los antepasados viven en el otro mundo y con posterioridad vuelven a éste.
Muchos antepasados vuelven a este mundo en la figura de lo que serían sus nietos.
En la actualidad son muchos los que creen en ello cuando dicen que el recién nacido se parece mucho a su abuelo o es la viva reencarnación del mismo.
No sólo son las personas, cualquier ser viviente, al morir, su alma va al cielo, se queda algún tiempo allí y después regresa reencarnado en otro cuerpo.
A decir verdad, yo, últimamente, he dado en pensar en que, como la mayoría de los japoneses creen, me iré al otro mundo, me quedaré un tiempo, volveré en primavera y en otoño para ver a nietos y bisnietos, intentando molestar lo menos posible, estando sólo dos o tres días con ellos, y al cabo de cincuenta años volver reencarnado como el nieto de mi nieto (mi tataranieto). En lo que me quede de vida intentaré con todo mi corazón que la próxima vida sea la mejor de las vidas posibles.


DESARROLLO DE LOS SENTIDOS

Oler, oir, saborear, tocar, mirar. Desde hace tiempo vengo trabajando con estos temas como material.
El hombre actual, se dice, en un ochenta por ciento depende de la vista para la obtención de información. Suele pensar que con sólo mirar ya sabe, ya entiende.
Yo siento que cuando no se usa el sensor de los cinco sentidos se acaba por olvidar la forma de utilización.
Como ejemplo podríamos decir que hay madres que han llegado a serlo sin tener experiencia previa de cómo se abraza a un niño. No saben cómo abrazar a sus hijos y sienten que al tocarlos se les van a romper entre las manos.
El resultado de no haber aprendido a tocar es que estamos en una época en la que hay que enseñar a hacerlo.
Uno de los aspectos que se consiguen tocando a los hijos es que estos suben de peso y también disminuyen su estrés. Es una forma muy importante de comunicación que sirve de reemplazante a la (palabra) conversación.
He estudiado la situación de niños que no han sido debidamente abrazados,(tocados) por sus madres.
Uno de los problemas actuales en la escuela es la incapacidad para el aprendizaje, la incapacidad para darse cuenta y concentrarse.
Hay niños que no tienen problemas de capacidad intelectiva, pero sí tienen muchas dificultades para aprender a escuchar, a hablar, a leer, a escribir, a hacer operaciones matemáticas o cualquier otra habilidad, así como dificultades de uso de las mismas. No pueden estar quietos y se dedican a tirar cosas y a moverse constantemente. Entre estos chicos los hay que son icapaces de tocar o no tienen desarrollado el sentido de ( ) Hay un lugar para estos niños en el que se intenta equilibrar los sentidos dándoles un acicate.
Lo más probable es que no hayan tenido la oportunidad de formar (desarrollar) la red de los sentidos.
Ultimemente ha disminuido considerablemente el que los niños suban a los árboles o se monten en zancos. También se ve cada vez menos durante la crianza que se les lleve a la espalda ( se le monte en cucurumbillo)
El que los mayores hayan hecho una sociedad cómoda y confortable ha repercutido en la disminución de acicates para el desarrollo de los sentidos de los niños.
Los educadores consideran como básico que los niños sepan leer, escribir y hacer cálculos, pero cuando se tiene como base los sentidos es cuando por primera vez se puede desarrollar la capacidad cognoscitiva y del lenguaje.
El uso de los sentidos es fundamental. Con ello se profundiza en la comunicación y se establecen unos lazos fuertes en la familia. Es el conducto por el que se enlaza nuestro interior con el mundo exterior .
Los sentidos nos hacen despertar y ser conscientes de las diferencias al ayudarnos a la comparación.
Descubran cuántos sensores posee cada uno. Cuando se empiecen a dar cuenta sentirán la alegría de percibir las diferencias. Sin duda que hará sus vidas más ricas y más apacibles.


RECUERDOS DE SOBREMESA
(“YAMAME” CON ARROZ, ESPECIALIDAD DE LA CASA)

Mi esposo dice que se casó conmigo ( el motivo de casarse conmigo) porque preparo una buena comida y además muy rápido. Ciertamente, la preparo con rapidez. Desde que enchufo la olla del arroz hasta que termina de cocerse lo tengo todo dispuesto ( Lo preparo todo, lo hago todo)
He criado a tres hijos y he trabajado ,además mi esposo siempre ha cenado en casa, por eso siempre hacía los preparativos de la comida con algún crio colgado a la espalda.
El punto más importante de la comida en mi casa son los ingredientes.
Niigata siempre ha sido una provincia rica en productos alimenticios, especialmente en arroz. Un amigo que mi familia tiene desde hace treinta años, cultiva arroz sin fertilizantes, tipo koshihikari, para su família y la mía exclusivamente.
En la estación que se avecina mi esposo ha solido ir cada fin de semana a pescar. Siempre le he preparado gran cantidad de “oniguiri” y lo he despedido con un “!Que lo pases bien!” (Hasta luego)
En el mar suele pescar (nombres de peces)

Con ellos suelo hacer junto al arroz koshihikari un plato como el niguirisushi. Cuando pesca mucho hemos solido llamar a unos veinte amigos y hacer una fiesta en casa.
Aparte del sushi, hacíamos pescado hervido y cuando llegaba la primavera usábamos (productos) vegetales de (la) montaña totalmente naturales. Pensándolo bien fue una época de lujo, especialmente porque esa vida es completamente imposible llevarla en Tokyo.
Cuando llegaba la pesca( ) traía gran cantidad de iwana, yamame y truchas arcoiris. Tenía un congelador especialmente para eso. Como existe tiempo de veda, siempre lo mantengo guardado en cantidad. El yamame sólo se pesca en cantidad (copiosamente) una vez al año. Es entonces cuando solía preparar arroz con yamame. Tal vez es un plato que sólo comíamos (comemos) en casa.
Una vez vi en televisión preparar arroz con ( ) , y pensé que seguramente se podría hacer también con yamame.
Hago caldo con yamame asado con sal, salsa de soja (shoyu) y sake (licor de arroz). Se tiran los peces después de hervidos y se cuece el arroz en un recipiente con el caldo obtenido. Aparte se pone sobre el arroz los peces asados con sal. Esta es la especialidad de mi casa: Arroz con yamame.
Se necesitan para el caldo unos peces de unos 25 cms. Para asar y para el caldo. Para cada tarea (cosa) se necesitan unos cinco pescados, lo que hace un mínimo de catorce piezas.
El yamame es un pescado difícil de conseguir, por lo que sólo lo he preparado cuando vienen los amigos o en ocasiones especiales.
Mi madre me puso un cuchillo en las manos en el momento en que empecé a tener uso de razón. Me hacía mondar tubérculos. Yo he hecho lo mismo con mis hijos desde que tenían dos años. Los hacía mondar manzanas. Siempre he considerado que la comida es fundamental en la vida de las personas y, no importa que se sea hombre o mujer, cada uno debe hacer lo que esté en su mano ( lo que pueda), por eso , debido a mi condición de parlamentaria, cuando no estoy en casa, cada uno se prepara su comida, y lo cierto es que lo hacen cada vez mejor. Por supuesto también mi marido. En los tres años que llevo de parlamentaria éste ha sido el cambio más importante.


DIARIO DE MARIKO

A partir de septiembre empecé a sentirme resfriada. Aunque he ido al médico, el resfriado no se va.
Fuí al médico a que me pusieran una vacuna contra la gripe. Al parecer este año es muy fuerte.
“No podemos inyectar a las personas que tienen tos. Venga de nuevo cuando esté bien”. Fue lo que me dijeron.
Cuando unos días más tarde me puse en contacto con el médico, me soltó: “No estamos en época de tener vacunas”. Me sentí como si me hubieran dejado completamente abandonada en medio de un prado( descampado, desierto).
Este año me resfrié en enero y tardé mes y medio en curarme. Haciendo cuentas resulta que durante medio año mi nariz no ha dejado de tener moquillo.
Por el momento dejé la dieta y decidí comer todo aquello que me gustara (apeteciera) Lo más importante para la persona es tener energía.
Por mucho que se adelgace,si uno cae enfermo nada tiene remedio. Por eso, cuando cogí el primer resfriado, comí todo lo que quise. Todavía no he rebajado los cuatro kilos que engordé entonces.
Por otra parte, me encantan tanto el alcohol como los dulces. ¿Cómo podría explicarlo? Es como si el cuerpo estuviera libre de su prisión. Sólo es (fue) en este tiempo en el que estoy libre de las miradas del médico (cuando estuve libre del ojo avizor del médico).
Un día de aquellos había quedado en verme con el señor Fujiyara en el aeropuerto de Haneda.
Fujihara es un antiguo compañero de bachillerato que aparece con frecuendia en mis ensayos. Me llevo bien con mis amigos del bachillerato. El es uno de ellos.
En la época de estudiante en Waseda era conocido con el sobrenombre de “Animal Fujihara”, siendo considerado un genio del rugby. Como su nombre indica, es grande, parece un gorila hecho persona.
Fuí de viaje con él porque tiene un compañero (muchos compañeros) de rugby en Hakata. Ese hombre era el promotor de una conferencia y me pidió que asistiera. Para que él fuera como mi acompañante existe una razón. El hombre había dicho: “ Llevaba tiempo dudando cuándo abrir la botella de Romane Conti. La abriré para la Sra. Hayashi”
En su época de representante comercial, era responsable de la empresa en Europa. Fue entonces cuando aprendió los sabores del vino. Aparte de Romane Conti, dijo que abriría una botella de Mouton Rotchild. Por eso me decidé a venir con él.
Cuando llegué al mostrador en que habíamos quedado, no puede evitar lanzar un grito. Ese día llevaba yo un abrigo negro.Fujihara llevaba un abrigo exactamente igual. Si no sabíamos comportarnos, la gente iba a pensar que éramos una pareja de amantes maduros que habían decidido vestirse igual para hacer un viaje. Yo me quité rápidamente el abrigo. Estornudé, pero era lo mejor.
Llegamos a Hakata. Di la conferencia. Aunque hubiera podido volver el mismo día, quería tomar Romane Conti y Mouton , y aunque no sé nada de vinos, es de buena educación tomar un vino caro al que se ha sido invitado.
Fuimos a casa del señor. En su piso comenzó una cena muy entretenida con él, su esposa y nosotros dos.
El compañero de rugby de Fujihara es excelente haciendo comida. Como aperitivo sacó varios platosde pez globo. Con este plato tomamos un blanco Mont Ranjou. A continuación Romane Conti. Era la tercera experiencia en la vida.
Aunque no entiendo de sabores, ser invitado a algo tan caro hace que la emoción envuelva a uno. Pez globo y Romane. Fue un momento que no hubiera podido saborear de no haber estado resfriada.


SUS ARMAS: EL CHELO


El mismo Casals hizo los arreglos del “Canto de los Pájaros” ( Canción de los pájaros), una canción de navidad de origen tradicional, originaria de Cataluña, en el noreste de España.
La Canción de los Pájaros siempre acompañó a Casals en el sentimiento hacia su patria, España, y hacia su región ( patria chica), Cataluña.
Después de la Guerra Civil, cuando nació el régimen político de Franco, en el año 39, como estaba en contra de aquel régimen (político), dijo que no volvería a su patria mientras no hubiera un regimen político de libertad, y se exilió a Prado, un pueblecito en el sur de Francia, cercano a la frontera.
A los 96 años falleció en Puerto Rico, la tierra de su madre, sin haber vuelto a pisar su lugar de nacimiento.
A los 45 años de su exilio mandó un mensaje a sus paisanos catalanes a través de la BBC de Londres. Era la Canción de los Pájaros.
Como los paises aliados admitían el régimen de Franco con su silencio, declaró que no tocaría en ninguno de los paises que lo apoyara, y fue así como dejó de tocar en público.
En el año 61, cuando Hirai , un chelista al que se consideraba su continuador, volvió a Japón, organizó un concierto para el cual le pidió que dirigiera y aconsejara. Casals vino a Japón, pero no tocó.
Los músicos del mundo que admiraban a Casals y sus conciertos, empezaron a organizar un festival musical en Prado, en 1950, cuando se cumplían los 200 años del fallecimiento de Bach.
Casals es el chelista más representativo del S.XX. Cambió la forma de tocar, sacó de los archivos y resucitó una obra a la que nadie se atrevía a meter mano: La Suite para Chelo de Bach ( Opus nº 3 en C Mayor y nº 5 en C menor)
Esa fue su gran aportación.
Sin embargo quedó hasta el final la gran impronta de Csals como un hombre pacifista.
En el año 63 fue presentado por el Secretario General de la ONU. U TAN no sólo como un gigante de la música del siglo XX, sino como un hombre conocido por todos los que han contribuido a la paz y al desarrollo de los Derechos Humanos.
En eño 58, junto a su amigo Shubaits, tocó con el título “¿Paz o Guerra Nuclear?” , entre los que hicieron llamamiento a la URSS y a los EEUU para que prohibieran la proliferación de armas en el mundo.
Las armas de Casals era la música, y entre ellas la “Canción de los Pájaros”, símbolo del pacifismo y de su patria, grande y chica.
En los años 58 y 71 tocó en las Naciones Unidas la Canción de los Pájaros, en la que llevaba incluido un sentimiento de paz y de amor a España.
A propósito ¿será verdad que los pájaros en Cataluña cantan diciendo Peace, Peace?
Cuando las mimosas empezaron a vibrar metí una grabadora en la maleta y me dirigí a Cataluña para comprobarlo.



PUNTOS: CINCO VECES MAS

Para mí, que tengo un trabajo con el que si me descuido estoy todo el día encerrado en casa, una forma de expansionarme es ir al supermercado a comprar.
Por supuesto, voy a comprar alimentos y cosas de uso cotidiano (diario) , no lo hago por simple gusto. Como mi forma de comprar es muy seria, durante ese rato me olvido de todo.
Alrededor de las cuatro de la tarde, cuando empiezo a sentirme cansado del trabajo es cuando empieza la hora de las compras.
Primero decido la cena, echo un vistazo a los anuncios de rebajas que vienen en las hojas incorporadas al periódico. Escribo en la parte de atrás de los recibos de otras compras, con la intención de reciclarlos, las cosas que voy a comprar. Meto en la bolsa de la compra los cartones de leche y las bandejas de polietileno para reciclaje y salgo de casa a toda prisa.
Algo que no debo olvidar entonces es que, para que no me recuerden como un tipo maduro extraño que anda dando vueltas por las calles a media tarde en un día laborable, tengo que cambiar el jersey, las sandalias etc., por unos pantalones vaqueros limpios y unas zapatillas de deporte. Cortarme los cuatro pelos de la barba, arreglarme los remolinos de la cabeza y en lugar de ponerme una gorra de jugador de beisball, ponerme un sombrero. También tengo que saludar a los vecinos que encuentre.
Si sólo me reduzco a comprar lo que he escrito, puedo volver pronto a casa. Pero el problema es que hay una gran cantidad de cosas baratas que no están en los anuncios. Así que, mientras no le doy una vuelta a todo el supermercado, no me quedo tranquilo. Si además ese día es de los que “haciendo una compra de más de dos mil yenes le damos cinco veces más puntos”, es decir el día “quintuplo”, el sentimiento en esos momentos también se multiplica por cinco.
Empieza entonces una cuenta muy detallada, de la siguiente guisa: “ Me queda queso en lonchas para más de medio mes, todavía tengo un bote de mayonesa. Pero pensando en ello, me paso de los dos mil yenes.
Estando en este trance, pensando en cual de los dos tipos de voy a comprar, al lado mío una señora madura me pregunta que cómo se comen. Yo, que no estoy prepararado para responder cómo se comen los , le doy una repuesta absurda: “ Se abre la bolsa y el contenido se toma tal cual “. ¿Ah, sí? ¿Se comen tal como están? , repite la señora que, después de observar un rato el pescado se decide y termina comprándolo. ¿Sería que hasta ese momento no había comprado ni comido una vez siquiera el

A veces hay señoras de la caja registradora a las que les gusta sermonear. Un viernes por la tarde, cuando quería comprar un cartón de huevos: “El sábado hasta mediodía están a mitad de precio. ¿Los compra ahora? “, insiste. Le pregunta a todo aquel que quiere comprar huevos.
Para mí es imposible una cosa así. Para un tipo como yo, que se mueve de noche, es imposible venir durante la mañana a comprar, pienso, aunque estoy amarrado por los puntos.
Sin embargo no son pocas las “Marías” que devuelven los cartones de huevos. ¿De verdad vendrán mañana a comprar exclusivamente huevos?
Recuerdo haber visto un sábado por la tarde a una señora con cara de preocupación preguntar a una dependienta: “He visto el anuncio de los huevos a mitad de precio. ¿Es que ya se han terminado? . “Mil perdones, pero era sólo por la mañana”
- Ah, por la mañana, repetía la señora con cara de
Seguramente será, pensé, una señora recien mudada. Seguro que la semana próxima viene por la mañana.
Escondiendo mi esparcimiento, vuelvo a casa, pero serguro que también hay alguien que me observa.





ENTREVISTA

Aunque estamos a mediados de mayo, el pronóstico del tiempo soltó que la temperatura de hoy sería como la de marzo.
Durante el desayuno yo comenté que la temperatura sería como la de marzo. En esas condiciones me dirigí a la estación. A medio camino, varias “Marías” hacían corrillo charlando.
“Ay, qué frío”, dice una dirigiéndose a las otras mientras por otro lado afirma con la cabeza.
“Eso, eso. Hoy la temperatura será como la de marzo”. Las palabras pronunciadas por alguien en un estudiode TV. se han propagado rápidamente (se han comenzado a usar) por todos los rincones de la región de Kanto.
La sensación estaba entre la extrañez y lo gracioso. Yo lo ví porque quería saber la predicción del tiempo. Sin embargo también hay programas que he visto por casualidad. Uno de ellos fue “Especial con las Estrellas” “Eigo de Shaberanai nigt” (En inglés esta noche) Como dice el título, es un programa para la enseñanza del inglés. Me pareció interesante como para sentarme bien y ponerme a verlo.
Al parecer, a la mitad del programa hay un espacio en el que se entrevista a extranjeros famosos en inglés. Ese día era un especial con las mejores entrevistas.
Aunque el japonés es ya de por sí difícil, había que usar el inglés. El entrevistado es extranjero. Fueron apareciendo en la pantalla escenas de las entrevistas que había realizado Yumiko Shaku.
Tenía que hacer conversaciones sustanciosas con personajes de la categoría de Cameron Díaz, Jennifer López etc. Lo que más me emocionó fue lo siguiente:
Parecía como si Shaku no hubiera entendido la esencia de lo que es una entrevista y estuviera dentro del agua dando manotazos sin avanzar. Debió ser terrible.Sin embargo, conforme iba acumulando experiencia se iba engrandeciéndo. Era como para no perderlo de vista. Me sentía atraido por la fuerza de atracción de la persona.

La forma de hacer una entrevista, las palabras intercambiadas en el estudio....
La clave del éxito de la entrevista no está en el entrevistado, sino en el entrevistador.
Lo que no se puede hacer es traer preparado un cuestionario y pasar de una pregunta a otra sin darle importancia a la respuesta. Alguien dijo que una buena entrevista es un peloteo mútuo.
Lo más terrible de todo es terminar las preguntas preparadas y que aún sobre tiempo, añadió humorísticamente, aunque, la verdad, también afirmó que cuando se llega a esa situación no es nada humorístico.
Esta afirmación estaba cargada de la experiencia de las personas que se dedican a la entrevista. También se dio un ejemplo típicamente japonés.
No es extraño escuchar una entrevista a los mejores jugadores de un partido de baseball. Sería más o menos así:
Maravillosa carrera, terminándose en afirmativo. La única repuesta posible es dar las gracias.
En las retransmisiones deportivas es muy frecuente. Pero eso no es preguntar, es dar una opinión personal. En América sería algo impensable...
Fue una respuesta agradable.
Para hacer más viva la conversación tal vez no carezca de sentido. Sin embargo, si se entiende que el valor de una entrevista está en sacar de las palabras del entrevistado algo de valor en un tiempo reducido, esta forma de preguntar no debiera ser posible.
Fue una observación que sonaba muy lógica.
Las frases del tipo: La temperatura de hoy será como la de marzo , seguramente no se propagarán por todos sitios.
Considerando que sería una pena, quise dejar constancia de ello.

NOTA.- Llevo ya años encargado de una clase de traducción. Los alumnos eligen el texto en japonés, en general del periódico,y yo elijo el español del periódico o de algún libro etc. Estos son algunos de los resultados de hace unos años.


lunes, 12 de junio de 2017

OPPEL Y EL ELEFANTE

OPPEL Y EL ELEFANTE

Nos habla un baquero

PRIMER DOMINGO


Con sólo escuchar el nombre de Oppel...; ¡Qué hombre! Tenía instaladas seis trilladoras de arroz que levantaban un ruido tremebundo.
Dieciseis labradores, las caras rojas como las ascuas del fuego, pisaban el pedal de las trilladoras y metían por un lado los montones de haces de arroz. El arroz salía hacia adelante y los limpios haces de paja los lanzaban hacia atrás volviendo a formar nuevos montículos de paja y arroz de donde salía flotando una especie de polvillo amarillo parecido al polvo del desierto.
Oppel, con su gran pipa de ambar en la boca, paseaba con toda parsimonia, con las manos enlazadas a la espalda, por aquel penumbroso lugar de trabajo, los ojos semicerrados y poniendo mucho cuidado en que no cayera la ceniza sobre la paja.
El recinto era bastante fuerte, del tamaño de una escuela y, sin embargo, por que será que se movía tanto, a pesar de haber seis trilladoras del nuevo tipo. A causa de eso, estando dentro, entraba mucha hambre. Aunque la verdad es que Oppel hacía que a todos les entrara la suficiente hambre como para que a veces se pudieran comer un tortillón calentito como la balleta del polvo y un bistec como la suela de un zapato.
De todas formas, el ruido era tremendo.
Entonces, nadie sabe cómo, pues... aparecio un elefante blanco. No, en absoluto era un elefante pintado. ¿Que por qué había aparecido por allí? Pues...., como era un elefante,lo mismo habia salido del bosque y, sin más, se había dirigido hacia allí.
Cuando el bicho asomó la cabeza con toda parsimonia por la puerta, los campesinos se quedaron helados. ¿Y por qué se sobresaltaron? ¡Vaya pregunta! Pues porque nunca se sabe lo que va a hacer un bicho así. Si le hubieran hecho caso, como nadie sabía lo que podia ocurrir, lo dejaron y cada uno se dedicó a su tarea con ahinco.
Sin embargo, en ese momento, desde detrás de la fila de máquinas, Oppel, con las manos en los bolsillos, miró ráuda y fijamente al elefante. Entonces, rápidamente, dirigiéndose abajo, como si no ocurriera nada, volvió a pasearse pausadamente.
Y entonces, el elefante puso una pata sobre el entarimado de la casa. Los campesinos se quedaron de piedra, pero como estaban muy ocupados y hubiera sido mucho peor hacerle caso, siguieron con su tarea de trilla.
Oppel, desde el claroscuro fondo de la casa, sacando las manos de los bolsillos, volvió a dirigir la mirada al elefante. A continuación se puso a andar de nuevo juntando las manos detrás de la base del cuello, dando a propósito un gran bostezo que parecía de autentico aburrimiento. Al tiempo, impetuoso, el elefante avanzó hacia el interior de la casa dando a entender que quería subir al entarimado.
Los campesinos se asustaron de verdad y esta vez tambien a Oppel le recorrió un escalofrio por la espalda, pero siguió con la pipa en la boca echando humo, fingiendo no hacerle caso mientras andaba a sus anchas de un lado a otro.
En esto, el elefante acabó por encaramarse en el entarimado y con toda la cara comenzó a andar delante de la maquinaria, pero como las máquinas iban a toda prisa, los cascabillos daban sobre la piel del descarado elefante como si de una tormenta de granizo se tratara.
El elefante parecía verdaderamente molesto con los golpes de las cascarillas. Entrecerró los ojos en una sonrisa que se podía descubrir observándolo bien. Oppel, decidido por fin, se plantó ante las maquinas para hablarle al elefante cuando éste le dijo con su preciosa voz de ruiseñor:
-¡Ah, esto es demasiado! El grano me da en los colmillos...
Exactamente, los cascabillos le daban en los colmillos lo mismo que en su inmaculada cara y cuello. Entonces, Oppel, poniendo toda la carne en el asador, pasándose la pipa a la mano derecha...,le dijo:
-¿Qué tal? ¿Te parese interesante todo esto?
-Sí es muy interesante, respondió el elefante con una sonrisa mientras ponia el cuerpo de medio lado.
- ¿Qué te parece si te quedaras aquí para siempre?
Los labradores, sorprendidos, suspendido el aliento, se quedaron mirando al elefante. Oppel, después de decir aquello se echó levemente a temblar. Sin embargo el elefante respondió con toda tranquilidad:
- Me parece muy bien... Me gustaría.
- ¿Sí? Entonces decidido ¿Cómo no?, añadió Oppel con su cara estrujada como el papel en una sonrisa que desbordaba alegría.
¿Qué te parece? Asi fue como Oppel convirtió al elefante en su fortuna. Y ahora míralo, ¿qué hacer? ¿ponerlo a trabajar o venderlo al circo? Hiciera lo que hiciera sus buenos dineros iba a conseguir con el.


SEGUNDO DOMINGO

iQué tipo este Oppel! Pero tampoco se quedaba atras el elefante que consiguió meter en la casa del descascarillado del arroz. Un bicho con más de veinte caballos de potencia. Primero, completamente blanco y con un marfil precioso en sus colmillos.
La piel, en su conjunto, muy fuerte y hermosa, y además un buen trabajador. Y sí añadimos lo que ganaba. En verdad que el dueño era un tipo impresionante.
- ¡0ye! ¿No necesitas un reloj?, se dirigió Oppel al elefante acercándose, pipa en mano, a la puerta de la casita de éste, mientras le observaba.
-Yo no necesito reloj, respondió el elefante con una sonrisa.
-Póntelo, es muy bueno,le iba diciendo mientras le colgaba al cuello un gran reloj de hoja de lata.
- Esta bien esto ¿verdad?, fue la respuesta del elefante.
- También necesitarás una cadena , no había terminado de decirle Oppel cuando ya había enganchado una de cien kilómetros a la rama que tenia delante.
-¡Qué buena esta cadena!, dijo el elefante dando unos pasos.
- ¿Y si te pusieras unas botas?
- Yo no me pongo eso.
- Anda, anda, póntelas. Es algo extraordinario, miraba Oppel a la cara del elefante intentando comprender lo que verdaderamente sentía, mientras por detras le colocaba unas grandes botas de cartón piedra.
- iQué bueno!, volvió a responder el elefante.
- Habrá que colocarle un adorno, decía Oppel mientras a toda prisa le colocaba por encima de las botas un contrapeso de cuatrocientos kilómetros.
-¡Maravilloso!, volvía a repetir el elefante dando unos pasos muy feliz.
Al día siguiente, tanto el reloj de hojalata como las miserables botas de cartón piedra se habían hecho añicos, quedando el elefante amarrado y andando tan contento tan sólo con su cadena y el contrapeso.
- Disculpa, pero los impuestos están muy elevados. Hoy haz el favor de acarrear un poco de agua del rio. Le dijo Oppel al elefante mientras le dirigia una mirada, las manos cruzadas a la espalda.
- Claro, traeré el agua, toda la que haga falta.
El elefante, sonriente, muy contento, pasado el mediodía había dado cincuenta viajes habiendo regado con ellos el huerto.
A la caida de la tarde, en su casilla, comiéndose unos diez haces de paja de arroz, levantaba la vista hacia el cuarto creciente.
- Ah, qué alegría esto de ganarse el sustento. Qué regocijo, pensaba el elefante.
Al día siguiente, Oppel, con un sombrero rojo, adornado con una borla, se dirigió al elefante,las manos escondidas en los bolsillos.
- Discúlpame, pero los impuestos vuelven a subir. Trae una poca de leña del bosque, por favor.
- Por supuesto, enseguida la traigo. Hoy hace un día estupendo y me gusta recorrer el bosque, respondió el elefante con una sonrisa.
Oppel se asustó un poco y estuvo a punto de caérsele la pipa de las manos, pero el elefante echó a andar enseguida alegremente por lo que se tranquilizó, se ajustó la pipa, carraspeó y se dirigió hacia donde se encontraban trabajando el resto de los campesinos.
Un poco después de mediodía ya había traido el animal, muy contento, más de novecientos haces de leña.
A primera noche, en su casita, el elefante miraba hacia la Luna mientras se comía ocho brazadas de paja.
- Ah, hoy también he trabajado mucho ¡Santa Maria!, murmuraba el animal.
Al dia siguiente:
- Perdona, los impuestos se han quintuplicado ¿Por qué no vas a la herrería a soplarle al fuego?
- Si, claro. Haciéndolo con fuerza puedo hacer volar una piedra sólo con mi respiracion.
Oppel se asustó pero se sonrió y se tranquilizó enseguida. El elefante se dirigió hacia la fragua y doblando las patas estuvo soplando el fuego mediodía en lugar del fuelle.
Esa noche, mientras se comía siete brazadas de paja, mirabala Luna en su quinto dia y comentaba:
- Ah, que cansado estoy, pero contento ¡Santa Maria!
¿Qué te parece? Y al dia siguiente, desde por la mañana, tenía que volver a trabajar. Ese día sólo se comió cinco haces de paja. iTanta fuerza con tan poca comida! ¡Parece increible!
La verdad es que el elefante era muy económico, y ello era así porque Oppel era un tipo muy inteligente... Oppel, en verdad,un gran tipo.


QUINTO DOMINGO

Oppel, eh, es lo que iba a decir, desapareció... Vamos, tranquilizate y escucha. Oppel se pasó con el elefante del que te hablaba. Como su trato era cada vez más horrible, el elefante terminó por no sonreir. A veces, poniendo ojos de dragón rojo, lo miraba fijamente, de arriba hasta abajo.
Un día, al tiempo que se comía las tres brazadas de paja que le habían dado, miraba a la Luna murmurando:
- iQué dolor! iSanta María!
Oppel, que lo oyó, empezó a tratarlo cada vez peor. Una noche, en su cuchitril, se cayó, sentándose en el suelo y mirando a la Luna, dijo:
- Ya... Adiós... iSanta María!
La Luna le pregunto delicadamente:
- ¿Eh? ¿Cómo? ¿Adiós?
- Si, adiós, ¡Santa María!
- ¿Qué tonterías dices? ¿Le has escrito por un casual a tus compañeros? , le preguntó la Luna con una sonrisa.
- No tengo papel ni pincel para escribir, respondio el elefante con una voz muy delgada y de inigualable belleza mientras las lágrimas empezaban a resbalarle por el rostro.
- Mira, esto ¿verdad? , dijo justo delante de él la voz de un niñito bellísimo.
El elefante levantó la cabeza y vio ante sí un niñito vestido de rojo que le daba papel y pluma. El elefante escribio rápidamente:

"ESTOY EN UNA SITUACION TERRIBLEMENTE MALA. VENGAN A AYUDARME TODOS"

El niñito cogió la carta y echó a andar hacia el bosque. Llegó a la montaña justo a la hora de la comida. En ese momento los elefantes de la montaña se encontraban reunidos a la sombra de un árbol sala, jugando al juego del GO y juntando sus frentes leyeron lo siguiente:

"ESTOY EN UNA SITUACION TERRIBLEMENTE MALA. VENGAN A
AYUDARME TODOS"

Los elefantes se levantaron en un suspiro, ennegrecieron de rabia y empezaron a gritar.
- iCastiguemos a Oppel! , gritó el jefe de la asamblea, a lo que los demás corearon :
-¡Vamos!
Lo mismo que una tormenta salieron del bosque y sin dejar de emitir sus característicos gruñidos, se dirigieron hacia la sabana. Parecía que se hubieran vuelto locos. Los árboles pequeños, los arbustos, todo lo que encontraban en su camino lo destruían con sus tremendas zarpas.
Lo mismo que los fuegos artificiales,asi se dispersaron los elefantes por el prado. Corrieron y corrieron hasta los difusos confines de la verde pradera, donde se encontraba la mansion de Oppel. Cuando encontraron su tejado amarillo los elefantes estallaron en un gruñido ensordecedor.
En ese mismo instante, Oppel, como era la una y media, se encontraba en plena siesta, soñando con los pajaritos.
El ruido era tan tremendo que los trabajadores de la casa salieron a la puerta y haciéndose sombra con la mano miraron a lo lejos. Parecía un bosque de paquidermos en movimiento lo que se movia más rápido que el tren. Perdido el color empezaron a gritar al dueño con todas sus fuerzas.
-¡Señor, señor! ¡Que vienen los elefantes! ¡Que vienen los elefantes!
Pero Oppel era verdaderamente inteligente. Fue abrir los ojos y entenderlo todo en un periquete.
- ¡Eh! ¿Está el elefante? ¿Está? ¿Si? Bien, ciérrenle la puerta. Rápido, ciérrensela. Rápido, traigan una tranca. Métete ahí, imbécil , ¿que haces a estas alturas intentando escapar? Aten ahí la tranca. ¿Qué crees, que te vas a escapar? Te estoy quitando la fuerza a propósito. Con eso será suficiente. Bien, traigan otros cinco o seis troncos. Les digo que no se preocupen.A ver, todo el mundo a las puertas. Cierren las puertas. Coloquen los cerrojos, atranquen, atranquen. Tranquilos, no se hundan.
Oppel había terminado ya los preparativos, y con una hermosa voz que se diría la de una tompeta, animaba a los trabajadores. Sin embargo estos no parecían tener ningún ánimo. Sin ganas ninguna de verse mezclados en los problemas de este hombre, todos amarraron sus anteriormente blancos y ahora sucios pañuelos y toallas al brazo en señal de derrota.
Oppel puso toda su energía en el trabajo recorriendo el recinto de un lado a otro. El perro de Oppel también se sintió lleno de energía, levantándose y ladrando lo mismo que si le hubieran metido fuego al rabo.
Al poco la tierra empezo a temblar y todo se volvió oscuro,rodeando el recinto los elefantes. Del estrepitoso y terrible ruido del grito de los elefantes se escuchó salir una dulce voz que decía:
- Tranquilízate que enseguida te sacamos.
- Gracias, que contento estoy. Gracias por venir tan pronto,dijo desde el interior de la caseta una voz.
En esto los elefantes, alrededor del recinto dieron un tremendo grito al tiempo que echaban a correr alrededor de la empalizada. Finalmente, desde dentro se empezó a ver la enfurecida trompa del elefante.
La empalizada era de cemento y, al tener mezclado hierro, incluso para los elefantes era difícil de romper. Dentro sólo se oia la voz de Oppel gritando. Los campesinos, cegados, lo unico que hacían era dar vueltas.Al poco, algunos elefantes se pusieron en escalera y ayudaron a los otros a saltar el muro. A toda velocidad iban asomando el rostro. Al ver la grisacea y arrugada cara de los paquidermos al perro de Oppel le dio un sincope. Oppel comenzó a disparar. A cada disparo contestaba un rugido de los elefantes.Sin embargo las balas no se incrustaban en la piel y si daban en los colmillos rebotaban.
-¡Qué molesto es este tipo! No hace mas que dar en la cara,dijo un elefante.
Oppel, mientras intentaba recordar donde habia escuchado aquella frase, volvió a llenar el cargador. Al poco los elefantes empezaron a saltar al interior de la mansion. De golpe, hasta cinco elefantes cayeron al interior. Oppel terminó espachurrado, pero no soltó la pistola. La puerta se abrió y los elefantes empezaron a entrar.
- ¿Dónde esta la celda?, decían mientras empujaban la caseta.
Los troncos se rompieron como si fueran cerillas y al poco salio el elefante blanco bastante enflaquecido.
- ¡Qué bien, pero qué flaco! , le decían mientras en silencio se le acercaban y le soltaban la cadena y el contrapeso.
- Gracias, de verdad, gracias por vuestra ayuda, dijo el elefante blanco con una sonrisa de tristeza.
- ¡Ah! ¡Tú,no te metas en el rio!