sábado, 2 de diciembre de 2017

CLÁSICOS JAPONESES Gusuko Budori o la Utopía de Kenji Miyazawa

CLASICOS JAPONESES

Gusuko Budori o la Utopía de Kenji Miyazawa

En mi lento y tortugoso camino de conocimiento y comprensión de Japón hoy le toca el comentario a una obra de Kenji Miyazawa,la Biografia de Gusuko Budori.
Se dice que en toda obra literaria, artística en general, hay siempre algo que refleja, que entronca con la vida de su autor, también con su ideología, en el sentido de pensamiento, no necesariamente siempre político, significado del que sigue cargado tal palabra.
En la pasada Semana Dorada, traducción más o menos popularizada en Japón entre las personas que hablan español del no menos ansiado Golden Week,visité la provincia de Iwate, versus Ijatobu en mi traducción, tanto la ciudad de Morioka como la ciudad de Hanamaki, patria chica de nuetro autor.
Hasta ahora yo había traducido y leido a Miyazawa sin conocer el paisaje donde se desarrolló la mayor parte de su vida.
No puedo ser tan presuntuoso como para decir que ahora lo entienda perfectamente, pero sí puedo afirmar que, con todo los condicionamientos, echar un vistazo al paisaje que enmarca la obra de nuestro autor, ayuda, aunque no aclare totalmente, a la comprension de la misma.
Gusuko Budori, alter ego en este cuento de Kenji, se mueve entre bosques, arrozales, volcanes y frío invernal, latitud norte de Japón.Más o menos puro, más o menos contaminado, conservado o destruido, se puede ver mucho de lo que dice la obra en los campos de Ijatobu-Iwate.
Kenji nace en una familia acomodada, comerciantes en ropa usada y casa de empeño. A los pocos días de su nacimiento hay un terremoto,A los pocos años de su vida el clima no permite cosechar y la gente ha de empeñar ropa y demás para poder comer,
Kenji parece una esponja que recoje todo lo que hay alrededor y lo va archivando en el trasfondo de sus fibras sensibles. Hambre, hambre, hambre... Quizás esta situación no rondo nunca la vida física de Kenji, pero de seguro que le asaltó la sensibilidad.
Hambre, ignorancia, naturaleza, religión. Nos movemos en la historia al mismo tiempo romántica que descorazonadamente cruel de la formación del gran capitalismo Meiji.
Japón ha abierto sus puertas al mundo . Es un país atrasado con respecto a la Europa y la Yankilandia de la época, o al menos así lo creyeron los dirigentes.
Hay que levantar el país, hay que educar, instruir para hacer un país fuerte. Está claro que de no existir esa idea socio política que se expandía por todo el país, por mucho que Kenji hubiera querido, no hubiera podido seguir sus estudios en el Instituto Agrícola de Iwate. Hubiera tenido que seguir mal que le pesara el negocio familiar,
Esta época, este penamiento, yo lo comparo, al menos lo pongo en paralelismo, con la llamada Ilustración Española. Algo parecido es lo que se intentó en la época de Carlos III en España. Limpieza del país,superación técnica, introducción de nuevos cultivos, revalorización del trabajo, hacer de la persona un buen ciudadano, un buen contribuyente que ayudara a hacer un gran país. Decir que es exactamente igual sería demasiado, decir que tiene un aire de familia lo realizado en estas dos épocas en dos paises tan distantes creo que no es una barbaridad.
Esa situación le permite a Kenji seguir estudiando: Agricultura,Vulcanología, Climatología, todas ellas ciencias muy pragmáticas,muy necesarias para la vida diaria.
El Japón del momento es un país que se va transformando en industrial. Tenemos la fábrica de hilados de Ijatobu, pero que aún tiene su base vital en la agricultura, condicionada por la climatología, los volcanes etc.
En el año 1920, cuando Kenji tiene unos 24 años, se dirige a Tokyo al centro del KOKUCHUKAI, agrupación de carácter religioso dirigida por Chigaku Tanaka.Es aquí, gracias a su actuación en la asociación, donde le descubren su capacidad de escritura y le aconsejan que se dedique a escribir como una forma de transmitir las doctrinas religiosas budistas,
En poco tiempo escribe miles de páginas que van a ser la base de su futura produción. La enfermedad de su hermana e lleva de nuevo a su ciudad natal y el futuro de nuestro autor no está claro,
Aunque no conocemos al detalle las líneas políticas del Japón del siglo XX podemos decir que ya desde la Restauración Meiji hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, internamente el país se mueve en una fuerte inseguridad socio política. Por una parte una promoción social, educativa, pero que arraiga en las capas superiores especialmente, incrementando la diferenciacion social entre los distintos estamentos sociales. Una industrialización que no llega tan profundamente a las capas menos favorecidas, y en definitiva una gran verborrea cargada de golpes militares más o nos duros.
Kenji ha visto la pobreza, ha oido y visto a distintos grupos religiosos ante los que reacciona porque la contemplación no da de comer.Hay que hacer algo.Ilustrarse y ayudar, ayudar, ayudar.Le piden que dé clases en el Instituto Agrícola donde estudió, trabaja varios años pero acaba dejandolo.¿Qué ha pasado?
En esta obra , de alguna forma, vienen apareciendo de transfondo todas estas facetas de la vida de Kenji: las hambrunas ylos problemas de su región, la ignorancia y la manipulación por los medios de comunicación de la información del Centro de Vulcanologia. En definitiva, la vida que rodeaba a Kenji.
La asociacion Kokuchukai seguía la línea pura del pensamiento NICHIREN, por el que, manteniéndose bajo la devoción al Emperador,invitaba al Estado a seguir el camino recto.Mas hete aquí que una cosa es la utopía y otra lo que los hombreshacen.
¿Siguieron los hombres el camino recto? ¿Hizo el Estado feliz a sus protegidos? La reacción de Kenji me hace sospechar que no. Deja todo y se aparta de todos para hacer realidad lo que los demás dejaban sólo en palabras.
Grupos y religiones más o menos justas pero que no pasaban de ahí, escuelas que tenían loables deseos pero que no ayudaban realmente al campesino que necesitaba comer todos los días y que cuando venía una de hambre moría de verdad.Capitalismo incipiente pero con estructuras sociaies arcaicas, esclavitud más o menos descarada, en una palabra.
¿Supone la biografía de Gusuko Budori, alter ego de nuestro autor el sacrificio de Kenji Miyazawa en aras de 1os pobres? Todo depende de cómo miremos el tema. Recordemos el famoso AME NIMO MAKEZU, en mi versión española, aparecida en el libro de Antonio Cabezas, Literatura Japonesa (editorial Hiperión) en el que alfinal dice: UN HOMBRE ASI QUIERO SER YO
Este quiero ser creo que puede dar la clave de muchas cosas:Quiero ser, luego no soy.Al parecer, tanto el famoso poema como la historia que nos ocupa pertenecen al último año de vida de nuestro autor.
Yo no sé si Kenji se sentía morir, Morir a esa edad en aquello tiempos heroicos era, desgraciadamente, normal. Su hermana murió mucho más joven.Un hermano aún vive, ya pasados los 90 años,
No creo que lo que aquí nos muestre sea el auto sacrificio como finalidad, pero sí nos muestra el camino de la Utopía, de una Utopía que puede llevar al auto sacrifio. Kenji dice: Quiero ser, luego aún me siento demasiado a mí mismo, no me he olvidado de mí mismo. Digamos que de alguna manera es un profeta de lo que debiera ser el ser humano.
El japonés, los japoneses, aunque muchas veces no se vea o sea incomprensible, o esté poco claro para ellos mismos y para un no japonés, es un pueblo arraigadamente religioso y un pueblo que quiere servir para algo, el no servir es la muerte.
Restauracion Meiji, religión tradicional entendida rectamente,eliminacion de elementos inutiles (¿Para que sirve la pelea, lucha,guerra? ¿No es mejor que el ejercito ayude en las labores de vulcanología que matando gente? Ayuda hasta no sentirse a sí mismo sino en otro, Utopía, testamento literario, religioso, humanista en definitiva, es lo que yo veo en esta magnífica historia de Gusuko Budori.
A nivel de hechos practicos habría que preguntarse si el camino científico que Kenji elige era el más adecuado. La forma de fertilizar los campos, de eliminar las plagas etc. Tal vez en sí mismo era el único que había. A cada terreno aplica una solución distinta. Cada terreno es un mundo, podríamos decir con el refrán. Kenji amaba la tierra y a la gente, a cada uno daba lo que necesitaba.El problema ha venido después, cuando las necesidades de producción han llevado a un desequilibrio entre cuidado de la tierra y orden cósmico,
Una constante en la obra de Kenji es la integración en un todo de vida material, espiritual y cósmica. El ser humano es una celula de un todo más amplio a lo que podríamos llamar universo. El desequilibrio entre las partes lleva al desastre. La Utopía es el equilibrio entre las mismas. ¿Será el sacrificio un camino que pueda llevar a la consecución de la Utopía?

Kokubunji, Tokyo, Mayo1991

ANTONIO DUQUE LARA

CLASICOS JAPONESES: Kenji Miyazawa

Mi encuentro con K. Miyazawa es aparentemente fortuito, aunque quizás habría que hablar más que encuentro con Miyazawa de encuentro con Japón, con su fondo milenario de cultura en donde las viejas raíces se unen a todas aquellas corrientes que forman parte del Patrimonio de la Humanidad, y ello muy a pesar de muchos japoneses que no lo conocen o ya lo han olvidado en aras de cosas más "modernas".
Muy largo sería de explicar ese encuentro y la decisión de traducir a este autor por lo que, por el momento, me van a permitir abstenerme de repetirlo.
Ante la petición de presentar algo para la revista de la Universidad Municipal de Yokohama, tres historias y un poema es lo que he seleccionado de entre las más de doscientas páginas ya traducidas.
En las cuatro obras encuentro puntos en comun: Tanto el mismo Kenji como Kenju (¿su alter ego?), el chotacabras y el elefante blanco todos los personajes quieren trabajar, ayudar, hacer algo, trabajar para los demás, ¿a cambio de qué? Cabría preguntarse, sencillamente de nada,aunque sí parece desprenderse algo también importante de todos ellos: Ahí está la naturaleza, hay que unirse a ella y superar las pasiones personales.
Que en todas las obras haya la misma constante sólo puede tener una explicación: No era otro el pensamiento de K. Miyazawa. Posiblemente,pero también puede haber otra respuesta. Si nos pusieramos a comparar religiones tal vez nos encontraríamos que todas o casi todas nos dicen lo mismo: Servicio hacia los demás, unión a la naturaleza, conservación del equilibrio...
En este punto es donde cualquiera de estas obras puede entroncar perfectamente con la cultura universal y ser entendida sin problemas de fronteras, aunque en principio puedan existir problemas de lengua. ¿Hermoso ideal? ¿Realidad? ... Sin lugar a dudas no podemos responder sino diciendo que lo de realidad brilla más bien por su ausencia que por su presencia.
Dada mi impertérrita manía, ya antigua, de leer primero los textos y.en última instancia los comentarios que haya sobre los mismos, debo decir que mis conocimientos sobre la vida y milagros de K. Miyazawa son más bien escasos, lo que no es óbice, me parece, para poder llegar a entenderlo, siempre que ocurra lo mismo con el lenguaje.
Ya sabemos todos la gran cantidad de corífeos que existen en el mundo de la crítica que nos venden novedades de tres al cuarto cuando lo único que hacen es repetir como papagayos, con todos mis respetos para los papagayos, cosas dichas por otros.
Y añadir sólo una cosa más a lo anterior: Siempre que puedo hago un comentario o leo un libro en tanto en cuanto tiene sustancia espiritual suficiente para alimentarme, por lo que todo lo que diga a partir de ahora estará casi ausente de erudición literaria y si enraizado en la vida diaria, en conexión con ella, de no ser asi tampoco este comentario tendría sentido.

NO RENDIRSE A LA LLUVIA

Al parecer el texto fue compuesto por Kenji relativamente cercana su
muerte y se encontró en un cuaderno de notas.
Todo el texto nos habla de cosas como salud fuerte, sonrisa, vencimiento de las pasiones, ira etc.,escuchar a los demás sin meter nuestras propias pasiones en ello... Todo nos podría hacer pensar en un hombre,Kenji, maravilloso, que llegó a una suprema humanidad. Pero si leemos el verso final nos encontramos con la realidad: UN HOMBRE ASI/ QUIERO SER YO.
Quiero ser yo, lo que quiere decir que todo el poema no es más que un deseo, no una realidad. Según la perspectiva que tomemos a la hora de analizar el texto podemos tener diferentes respuestas sobre su significado, lo que no implica que necesariamente sean antagónicas, pueden ser perfectamente complementarias.
Podemos analizar el poema en su situación histórica, en la antesala
de la muerte de su autor.0 también podemos analizar el texto al margen de toda posible connotación histórica, personal con el autor.
Desde la primera perspectiva tenemos que Kenji no fue un hombre de origen tan humilde, podríamos decir que fue un señorito, pero un señorito que supo romper, al menos sicológicamente, con su condición de posible señor dominador y supo pasarse al servicio de los menos favorecidos.
Al mismo tiempo tenemos que su casita de juncias no lo era tanto así como su salud no fue precisamente un primor de robustez ya que una enfermedad típica de la época se lo llevo de calle en un dos por tres.
Su carácter, según las noticias que nos han llegado, tampoco se puede afirmar que fuera el de un hombre tranquilo y pacífico... pero, a pesar de todo ello....
La segunda perspectiva nos dice que esto es una tremenda oracion, una oración de un hombre de cualquier parte del mundo que se siente unido
al resto de los seres humanos, que se sabe débil y orgulloso y que desea vencerse a si mismo, que aspira a unirse a su comunidad, fundirse con ella, enraizarse, una aspiración de unión con "DIOS", "UNIVERSO", en definitiva, una aspiración si se quiere hasta mística. La religión hecha poesía y la poesía hecha religión sacándonos, en unos versos simples y sin aspiraciones de fama lo más profundo del corazón humano.
Algun día me gustaría saber qué pensaron los compatriotas de Kenji.
Al parecer Kenji no fue muy entendido. ¡Qué loco es este hombre que pudiendo vivir sin preocuparse lo hace de los demás!
¿Y hoy en dia? Al parecer este texto suele aparecer con mucha frecuencia en los libros de texto para niños. Cuando he hablado con algunas personas sobre el hecho de que estaba traduciendo el texto, unos han puesto el grito en el cielo como diciendo : Si yo no lo entiendo, que soy japonés, ¿cómo lo vas a entender tú? Y otros han llegado incluso a preguntarme: ¿Quién es K. Miyazawa? Por muchas personas que hayan sido con las que he hablado, evidentemente no ha sido con todo el pais, por lo que querer deducir algo concreto es un tanto arriesgado, pero aún y así, ¿qué se puede pensar con tales reacciones? ¿Entienden los japoneses texto tan clásico dentro de su propia cultura? ¿O será ya una cosa "vieja"?

EL PARQUE DE KENJU, EL TONTO

A Kenju, un niño con retraso mental que es la mofa del pueblo, un día le da por plantar cedros. Si antes era lo que era ahora va a ser la mofa con regodeo. Kenju muere y la "industria" invade la región, la gente vende sus terrenos pero no asi los padres de Kenju, lo que a todo el mundo parece bastante extraño. Viene gente que no tiene nada que ver con el lugar, gente sin raices pero que, siempre los niños, se aprovechan del bosque de cedros sin plantearse nada sobre cómo ha llegado a formarse.
Un antiguo alumno de la escuela del pueblo vuelve de America y se encuentra con su antiguo bosque: ¿Quién es el estúpido, quién el inteligente?, se pregunta el medico en voz alta.
Aqui tenemos, me parece, el centro del texto. En la época de Kenji Japón se está industrializando pero, Kenji asi parece sentirlo, se está desenraizando al cambiar el barro por el asfalto, el arroz por el hierro. Podría hacer sospechar que Kenji era un hombre de tendencias conservadoras. Yo creo que no. Ya vimos en el texto anterior, y creo que en todos los textos se encuentra , Kenji lo que hace es reflexionar sobre la tremenda necesidad de mantener el equilibrio entre la naturaleza y progreso técnico, pero como conocia muy bien el carácter de su pueblo hacia las novedades, ese dejarse arrastrar por las necesidades perentorias, ese pensar poco más allá de lo que se tiene delante de las narices, parece que se muestra mas bien conservador. Aunque también sería cuestión de ver cómo influyen sus aptitudes religiosas en el enfrentamiento con la cuestión técnica. La sospecha que yo tengo es que para este hombre técnica, ciencia y religión vienen a ser todo uno y lo mismo, lo que tampoco sería nada de extrañar ya que es un hecho que se ha dado en todo espacio y lugar. Sólo tendriamos que averiguar si ese pensamiento se anquilosa, como lo hizo en Espana en su tiempo, o se va amoldando a nuevas realidades, haciendo compatibles cosas, en principio tan desiguales.
En el pasado español, vea el lector la Historia de España, el dogmatismo religioso terminó matando el progreso técnico-cientifico. En Japón, por lo que yo veo, ese progreso ha terminado matando el sentido ético -religioso de las personas, en su significado primigenio de sentimiento que une a la comunidad. Muchas personas parecen haber optado por la diosa tecnología matando el Yo - Nosotros en nombre de la máquina, lo que al cabo del tiempo parece haber llevado a una situacion de caos, si no social, que también existe, aunque aun no haya estallado, al menos sicológico,donde la identificación con la tierra parece cada día más débil si bien muchas personas muestran extrañas formas de identificación a lo que e daría mejor el nombre de nostalgia de lo que fue que el de identificación auténtica. Si ese verdadero amor existiera, ¿no se eligiría mejor el barro al asfalto? ¿O hay todavía algo más complicado detrás de toda esta cuestión?

EL CHOTACABRAS

- ¡Humm! Ya está aquí otra vez. Mira que tipo: La vergüenza de los pájaros!
Buena frase para darnos a conocer algo muy presente en muchas sociedades, y también muy enraizado en la cultura japonesa, a pesar de todo.
Según el nivel en que se plantée el problema lo podríamos denominar como discriminación social, racial, sexual o nakama hatsure, como se le conoce popularmente en japonés .Esta visto que la canción de Brassens sigue teniendo demasiada vigencia, incluso en lugares tan apartados de Francia como Japón.
Todo el que no este en armonía con el conjunto es despreciado, todo
el que no piense igual a los otros se e pone la interrogación sobre su propia condición como japonés. Todo el que es diferente no es tan fácilmente aceptado aunque el aparente aceptador ponga una sonrisa como la de un cocodrilo.
Todo esto descubre, por otra parte, las actitudes de los pájaros ante el gran dominador del espacio, el halcón. Ese desprecio a los de abajo yel temor a los de arriba permite a estos mantener su situación de preponderancia llegando a la osadia de intentar cambiar hasta el nombre delas cosas: ¿Cómo podria llamarse el chotacabras de otra manera, sino chotacabras por mucha fuerza que tenga el halcón? Yo veo una crítica implícita a la estructura social japonesa y es posible que a la política militarizante de su época,así como a la sumisión incondicional del pueblo, ya de por sí oprimido. Es como si éste, aparte de estarlo. le gustara, lo que parece, por otra parte, proyectarse sobre realidades más cercanas a nosotros en el tiempo.
Otro de los temas que parece plantear el texto es el equilibrio entre recursos naturales y vida diaria. La conversacion entre el chotacabras y el martín pescador es sintomática y que nos adelanta en el tiempo uno de los temas perentorios de estos nuestros.
El chotacabras mata insectos, quizás más de los necesarios, el halcón quiere matar al chotacabras, simplemente para mostrar su poder. El martín pescador vive de los peces.
- Hazme el favor de dejar a un lado el pescar sólo por diversión, maltratando a los pobres pececillos ,¿vale? ¿Qué más se puede añadir a estas palabras? Gracias al esfuerzo de muchas generaciones este pais ha alcanzado unas altas cotas económicas, no se puede dudar, pero ¿a costa de qué? Evidentemente el deterioro de la calidad de la vida es tan notable, la dependencia de la tecnología y la importación es tan grande, el exceso consumista es tan amplio que el día en que las vías de abastecimiento se cierren el cataclismo puede ser espantoso.
No es un problema exclusivo de Japón. Los problemas se proyectan como la sombra de la peste medieval sobre el mundo entero. Se ha roto el
equilibrio. Las zonas de bosque están siendo aniquiladas, la capa de ozono de la atmósfera se ha roto y se avecina el incremento de la temperatura con los consiguientes desequilibrios atmosférico geograficos.
- Hazme el favor de dejar a un lado el pescar sólo por diversión...
Mucha diversión le ha echado el ser humano a su autodestrucción.
Otro de los temas de este cuentecito es el de la estructuración social.
Actualmente, teóricamente, si un individuo tiene capacidad, conocimientos, es trabajador etc. puede subir en la escala social y situarse allí donde le corresponda. Pero, ¿es eso completamente cierto? Para eso tendría que haber una verdadera igualdad de oportunidades en estudios,formas de selección, promoción etc., y esa desigualdad ya empieza en la elección misma de la escuela. Primero, porque por mucho que una familia se sacrifique para pagar una escuela siempre hay un límite. Segundo porque muchas veces, la mayoria, el indivíduo se ve inducido desde pequeñito a elegir un futuro que, a esas edades, es imposible discernir. Los papas ya van marcando, mediatizando el futuro. Tercero porque el sistema de selección no se hace en base a unos resultados de trabajo, interés, constancia, sino en base a un examen, producto de un momento en que la memoria pueda funcionar más o menos bien, y después..., no importa que todo se olvide, y en última instancia porque sigue presente la casticización de la sociedad, aunque no lo parezca. Incluso los grandes ladrones, si son "maestros" se han convertido en algo intocable. Lo que cuenta es el ''nombre"no el "hombre".
El chotacabras, que quiere "servir" para algo, va pidiendo en las altas instancias del cielo y llega a la Señora Aguila:
- Señora Aguila, lléveme con usted, por favor. No me importa morir
ardiendo. A lo que la Señora Aguila responde:
-Eso es imposible, no. Se necesita ser de una gran categoría para llegar a ser estrella. Además de mucho dinero.
El problema es que si bien no todo el mundo aspira a ser estrella,el ochenta y pico por ciento de la poblacion se siente cercano a ello y además muy orgulloso de serlo.
Como podemos observar el ser humano no parece tener remedio. Se inventa una religión que niega la estratificación, pero debe ser seguramente como algo ideal a alcanzar, ya que, por otra parte conoce muy bien que eso es practicamente imposible de alcanzar dada su tendencia a la voluntad de poder.

OPPEL Y EL ELEFANTE

Nos había un vaquero... Una hermosa manera de decirnos el autor que vamos de cuentos, que vamos de tradiciones o cosas que pertenecen al pasado. Una hermosa manera de ponernos, moraleja a deducir, en pasado algo
más que presente.
Un extraño elefante blanco se acerca al descascarillado del arroz en
un pueblo cualquiera. Oppel un tipo inteligente, según la imaginación del narrador, sabe aprovecharse de la ingenuidad del animal para su propio beneficio. Primero le promete el oro y el moro, lo presenta todo de forma maravillosa, (¡Ay, cuántas veces presentan a los incáutos hermosos trabajos que no encierran más que trampas!).
A continuación le va presentando elementos de consumo que pronto se van a descubrir una trampa de la que el pobre animal, engañado, no va a poder salir tan fácilmente. (¿Qué se podría decir de los hermosos coches,pisos, estaciones de recreo divertimentos con señores/as estupendos de la vida actual?) Y cuando ya está todo amarrado y bien amarrado empiezan a subir los impuestos, a aumentar el trabajo y a disminuir la manduca (Después en nombre de un buen patriotismo se exigirá trabajo y abstinencia como forma de fomentar la moral social).
Todo esto que parece sacado de una película o de un cuentos sobre
las dictaduras latinas o africanas no es otra cosa que el resumen de un cuento de hace ya algunos años de nuestro autor japonés.
Cuando el elefante se encuentra desesperado y no piensa en otra cosa
que en escapar por la via de la muerte como forma de alivio, por medios también de cuento pide ayuda a sus compañeros que, negros de rabia atacan a Oppel y terminan destruyéndolo, en el cuento, evidentemente.
Según mis informes, no muy abundantes, por otra parte, en este texto van implícitos sucesos de represión hacia grupos de filiación comunista allá por los años en que Kenji vivía.
Como se ve, a la hora de pegar palos tampoco en Japon se quedan cortos, aunque quizás lo que sí es digno de admiración es la sutileza con que se ejerce la dictadura de las conciencias en el pasado y en el presente y todo el mundo tan contento. ¿Será esto también contra lo que Kenji arremete y no acaba de ser comprendido? Tal vez.
En fin, un cuento como tantos otros que existen que se quedaría en ello si no se volviera a repetir cada día. Y si no que se lo pregunten a la persona a la que va dedicado este trabajo.
Bailaora de flamenco es llamada por Y. K. para trabajar en Japón. Se
le presenta el trabajo en unas condiciones que, después, tras muchos Kms.de viaje resultan ser muy distintas y, además sin explicación, a la manera Oppeliana: No tengo dinero, no puede ser, lo que podríamos traducir por "Han subido los impuestos". Y al final invitacion a acciones que, sin estar en el contrato ( Los dictadores no saben leer), atentan también contra el mínimo de honestidad de las personas (Aunque los dictadores y su moral sean siempre muy honestos). Al final ese elefante del flamenco es despedido por no tragar y no querer encadenarse y, claro está, sin poder protestar por ser extranjera y tener que someterse a las leyes locales siempre en connivencia con el verdugo.
Como podemos comprobar los cuentos no lo son tanto cuando nos da por asomar la cara por la ventana y ver la calle que tenemos en frente.
Del cuento de Oppel podríamos sacar la moraleja de que es necesaria
la solidaridad para poder sobrevivir, de la realidad diaria lo unico que muchas veces se puede sacar es la conclusión de que las dictaduras del resto del mundo se quedan a la altura de un zapato frente al castramiento mental de otros pueblos que parecen regodearse en su propia esclavitud que no lo parece porque no se llevan las cadenas de nuestro amigo el elefante.

CONCLUSION

¿Qué conclusión se podría sacar de este rápido, escueto, radicalmente personal y poco erudito análisis de las obras aqui presentadas?
Las situaciones que nos plantea en su época nos traen a la nuestra como si el tiempo no hubiese transcurrido.
Tecnología, Ecología, Religión o Creencias Eticas, tres elementos que deben darse en equilibrio para la mejoración de nuestra condicion de Seres Humanos, no para nuestra destrucción.
Ayuda mútua, servicio a los demás, salir de si y darse como ideal de vida y forma de superación de egoismos persosalizantes.
Igualdad de los hombres entre si, por mucho que su apariencia nos pueda llevar a suponer que existen diferencias.
En esto resumiria yo, tras una revisión superficial y nada exhaustiva algunas de las ideas de K. Miyazawa, pero, por encima de todo ello diría que es necesario considerar a nuestro autor como un escritor que,quizás, sin la brillantez de un Mishima, sin la extraordinaria filigrana lingüística y mental de un Kawabata los supera en proyeccion universal y todo ello porque va a una raiz mucho más profunda que todos los particularismos culturales, a la raiz misma del corazón humano y su relación de equiiibrio con el mundo, cosa que, por lo menos hasta ahora, no he descubierto en la grandeza, indudable por otra parte, de los antedichos autores.
Creo que, ante todo, Kenji es un hombre muy de su tiempo y de su lugar, mucha raiz hay en sus venas, lo que lo hacía cada día, al mismo tiempo, más japonés, más universal, más humano, en una palabra.



miércoles, 22 de noviembre de 2017

ROSICLER DE ESPERANZA


ROSICLER DE ESPERANZA

Sumido Guadalquivir
del alma.
Manhattan estrellado
por donde baila
el agua.
Camino de la mar,
olvido y mudanza.
Rosicler de la tarde
iluminando su cara.
Las puertas oscuras
del corazón,
tan altas.
Perros de algarabía
asesinando el mañana.
Una palabra,
un sentimiento,
el dolor se desbarata.
En la flor de la sangre
una estrella
Polo Norte de Esperanza.


                       ANTONIO DUQUE LARA











                      Desde Tokio, junio de calor


Tu hermana me dio la dirección y aquí te mando el poema que surgió de aquella conversación al lado del rio Sumida. Intento comentártelo, aunque creo que lo entenderás rápidamente.

Sumido Guadalquivir
Del alma.
Juego de palabras entre Río Sumida y Guadalquivir sumido, escondido, en el alma. El Sumida es como el Guadalquivir que llevamos en el alma.
Manhattan estrellado
Por donde baila
El agua.
Las luces de los rascacielos nos recordó ese lugar de N.Y. El agua bailaba gracias al movimiento de los barcos.
Camino de la mar,
Olvido y mudanza.
El río, el agua como símbolo de la vida que fluye y cambia continuamente llevándose todo al mar, final. Muerte, olvido.
Rosicler de la tarde
Iluminando su cara.
Rosicler, color del cielo a la caida del sol ¿Será igual a AKANE IRO? Tal vez no, pero seguro que está cerca. El rosicler ilumina de akane iro el rostro de ella que no es otra persona que Akane.
Las puertas oscuras
Del corazón
Tan altas.
A veces las puertas del corazón están cerradas , son altas y es difícil saber qué hay en la oscuridad profunda. Sólo abriéndolas podemos saberlo. Tú las abriste.
Perros de algarabía
Asesinando el mañana.
Los perros son las personas que cometen un crimen. No necesito decirte a qué me refiero. Ese crimen, ese acto hace daño. Condiciona el futuro de la persona, incluso toda la vida. Tú tardaste cinco años en superarlo.
Una palabra,
Un sentimiento,
El dolor se desbarata.
Pero cuando el dolor que hay detrás de la puerta se dice, se deja salir, todo desaparece, se empieza a superar el dolor, el problema. Después de hablar estabas mejor ¿verdad?
En la flor de la sangre
Una estrella
Polo Norte de Esperanza.

La flor de la sangre es el corazón, rojo , como akane iro. En el centro del corazón del Akane nace, espero, de nuevo una estrella de esperanza, simbolizado por el Polo Norte. El Polo Norte es el rector de la vida, el objetivo que tenemos. Tal vez en el rosicler (Akane) de aquella tarde volvió a nacer la esperanza. Con ese sentimiento está escrito este poema.
Espero que te guste y mil besos incluidos
Antonio



domingo, 12 de noviembre de 2017

URASHIMATARO

URASHIMATARO

Erase una vez un lugar llamado KITAMAENOURA, donde vivía un mozo llamado URASHIMATARO. Vivía sólo con su madre, que ya tenía cerca de ochenta años. Era pescador y todavía no se habia casado.Su madre siempre le decía:
- Taro, cásate mientras yo esté bien.
Pero Taro respondía siempre a las palabras de su madre:
- Yo todavía no tengo suficientes ingresos, de forma que , aunque me
case, no puedo dar de comer a mi mujer. Sera mejor olvidar esa idea, y continuar como hasta ahora-, y no se decidía a casarse.
Al poco tiempo la madre cumplió 80 años y Urashimataro llegó a los 40. A principios de uno de aquellos otoños, el viento empezó a soplar del Norte, porlo que no se podía salir a pescar. La situación duró bastantes días. Si no había pescado no había dinero, y si no había dinero no se podía dar de comer a la anciana mujer.
- ¿Mejorará mañana ? Si así fuera podría salir a pescar...- ,se decía
por la noche, antes de acostarse.
Una hora antes de salir el Sol abrió los ojos. Miró hacia el cielo y vio
que estaba hermosamente despejado.
¡Por fin! ¡Menos mal! Hoy podré ir a pescar...
Se levantó, preparó los aparejos de pesca y se metió en su bote. Sin embargo no pescó nada antes de que saliera el Sol por el Oeste.
- Esto es un problema. ¿Tampoco habrá nada hoy para darle de comer a mi pobre madre?-, se decía preocupado.
Estaba asomando el Sol su rostro por Oriente cuando pareció que un
gran pez se había tragado el anzuelo. Tiró de la caña con todas sus fuerzas, pero no era un pez, era una gran tortuga.
Aunque Urashimataro procuraba que se desenganchara, la tortuga parecía no querer irse.
- Creía que era un besugo, pero es una tortuga. Mientras estes tú por
aquí no picará ningún pez. Así que , vete, por favor, lo más lejos posible-, le dijo a la tortuga , y la lanzó lo más lejos que pudo.Volvió a tirar el anzuelo para intentar pescar algo, pero otra vez ocurrió lo mismo. Durante un largo rato no pudo pescar nada.
Por fin parecía que algo había caido en el anzuelo. Fue a levantarlo
y:
-¿No eres tú la misma tortuga de esta mañana? Te dije que te fueras
pero has vuelto a picar. Ah, hoy no es mi día, parece-, iba diciendo Urashimataro enfadado, ya que no podía volver a casa mientras, al menos, no hubiera cogido un pez.
De nuevo se preparó para pescar, concentrado, esperando obtener algo.Ya se estaba poniendo el Sol cuando, de nuevo, algo picó en el anzuelo. Como en las ocasiones anteriores se trataba de la misma tortuga. La volvió a cogery la lanzó lejos, con todas sus fuerzas.Ya se había puesto el Sol. Viendo que no podía hacer nada, se dispuso a regresar a casa. Entonces, frente a él venía un barco grande.
- Nunca he visto un barco así ¿De dónde vendrá? ¿Dónde ira? Sin duda vendrá de un lugar lejano para ir a otro lugar más lejano todavía-. Urashimataro iba pensando así, y seguía en su barco en dirección a su casa. El barco grande se dirigió hacia él y se detuvo justo ante su bote. Entonces , el que parecía capitán del barco, salió a cubierta:
- Urashimataro, Urashimataro...-, lo llamaron.
-¿Sí? ¿Qué ocurre?-, preguntó.
- Yo soy sirviente de la Princesa Otohime, del palacio de Ryugu. La
Princesa me dijo que te guiara hasta el palacio. Sube al barco y vamonos-,
dijo el capitan del barco; pero Urashimataro:
- No puedo ir al palacio de Ryugu, porque si así lo hiciera, mi madre
se quedaría sola. Tiene ya ochenta años y si yo falto no podría vivir.
- No te preocupes, ya me encargo yo de que no le falte nada para vivir.Vamos.sube ya .
Al escuchar esto, ya convencido, subió al barco. Al poco rato el barco se adentró en una espesa y extrana niebla que, al desaparecer, dejó ante los atónitos ojos del hombre un magnífico palacio: el palacio de Ryugu.
Ante la puerta estaban esperando Otohime y sus damas, vestidas con bellas y hermosas indumentarias, adornadas de hermosa pedrería. Ante ellos nadaban los peces, y ,desde alguna parte, se escuchaba una música bella y agradable.
- ¡Bienvenido, Urashimataro!-, le saludaron todos los que habian ido
a recibirlo.
Ricos manjares, bella música, hermosa danza, eran ofrecidos contínuamente a Urashimataro. Cuando creía que solo habían pasado tres días desde su llegada realmente ya llevaba tres años allí. Un día le dijo a Otohime:
- Princesa Otohime, nunca olvidaré la amabilidad que has tenido para
conmigo, pero mi madre está sola, y yo estoy preocupado, asi es que , con permiso, vuelvo a mi país.
Entonces Otohime le entregó tres cajas como las que se usan para guardar joyas.
- Urashimataro, cuando tengas algún problema abre estas tres cajas- , dijo la Princesa. Al poco subió de nuevo al barco y regreso a su lugar natal.
Una vez regresado, pudo comprobar que la forma de las montañas y
colinas había cambiado, que muchos árboles habían desaparecido y otros estaban secos por el suelo.
-Sólo estuve tres años fuera, pero... ¿Qué ha ocurrido aquí? - , se
preguntaba, y se dirigió hacia donde crea que estaba su casa.
Allí, en una choza de paja de arroz, vivía un viejo, triste y solitario.
- Yo vivía aquí , en este pueblo. ¿Conoce usted a un hombre llamado
Urashimataro? -, le preguntó al viejo.
- Yo he oido decir a mi abuelo , que en tiempos de su abuelo,vivió en
este pueblo el tal Urashimataro, pero que un día se fue al palacio de Ryugu.
La gente estuvo esperando durante mucho tiempo, pero que al final no volvió.
- ¿Y la madre de Urashimataro?
- Ya hace mucho que murio.
-¿Dónde está su tumba?-, volvió a interrogar Urashimataro.
El viejo se lo explicó y se dirigió hacia allí. La tumba estaba cubierta de hojas de árbol. La limpió un poco y pudo comprobar que su madre hacia ya muchas decenas de años que había fallecido.
Después visitó el lugar en donde creía que estaba su casa , pero no encontró apenas nada de lo que fuera su lugar. Muy triste, sacó de su zurrón
las tres cajas que le había dado la Princesa Otohime. Abrió la primera y había unas plumas de grulla. Al abrir la segunda empezó a salir un humo blanco que envolvió a Urashimataro que, de pronto, quedó convertido en un verdadero
anciano, con pelo blanco y encorvado por la cintura. Abrió la tercera de las cajas y sacó su espejo,donde pudo mirar su envejecida figura.
-¡Qué extraño es todo esto!-, pensaba mientras se miraba al espejo.
Entonces sopló un poco de viento y las plumas empezaron a bailar en el aire. Las plumas se convirtieron en una grulla que descendió y cogió a Urashimataro por la espalda en su pico, elevándolo por los aires.
Cuando iba subiendo , pasaron por encima de la tumba de la madre de Urashimataro, y justo en ese momento, Otohime, transformada en tortuga,se encontraba encima de una colina, junto al mar. Había venido para despedir a Urashimataro.


jueves, 2 de noviembre de 2017

ROMANCE DE LA PENA NEGRA

APROXIMACION PERSONAL A UN POEMA DE
FEDERICO GARCIA LORCA:
ROMANCE DE LA PENA NEGRA

Mucho se ha escrito sobre Lorca y su obra: tanto, que pretender ser original o presentar tesIs nueVas resulta una pretension subida de tono.
No pretendo hacer aportaciones nuevas, sólo una aportación "personal ", lo que no implica que la misma aportación no haya sido hecha por otros, de ser así yo todavía no la conozco.
Muchas son las formas de acercarse, de aproximarse a un texto, a cualquier texto literario de cualquier pais: la de las escuelas críticas de distinto orden y calibre, las arbitrariamente históricas, las ideológicas, las... ¡en fin, montones!
En ésta,mi breve y personal aportación, puede haber un poco de todo. Digámoslo ya: fue una visión, una comprensión instantánea, de lo que , a mi parecer, significa la Pena Negra en la poesia, en la vida de Lorca. Se podría decir que es una aproximación intuitiva, que puede ser tan o tan poco válida como otro tipo de aproximación cualquiera.
Esa "intuición " se produjo cuando llevaba pocos meses de ser estudiante en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada, en mi cuarto año de estudiante universitario. Había leido a Lorca, pero no estaba tan imbuido del amor, yo diria mítico, casí místico , que se Ie profesa en Granada, como para haberme dejado llevar por un sentimiento irracional. Es más, creo que mucha gente lee a Lorca u otro cualquier autor, sin haberse puesto a reflexionarlo, lo que me parece lleva a hablar , muchas veces, con un sentimiento de amor sin sentido.
El tiempo, largo tiempo ya , fue corriendo como por un cauce escondido, desde su alba hasta su despertar en letra. Desde entonces otras lecturas he hecho de Lorca y sobre Lorca. Creo que fue POETA EN NUEVA YORK la que más profundo dolor me causó. Y digo profundo dolor en el sentido físico del término, porque, si bien yo no me siento capaz de explicar una obra tan impresionantemente alucinante como POETA EN NUEVA YORK, en términos, valga la palabra, científicos, si me siento capaz de sentirla desde el fondo de los huesos.
Para mí el ROMANCERD GITANO, la Pena Negra, es una poesía que ve al hombre, al ser humano desde su dimension de humano y ser enraizado , poesia enraizada en la tierra, sentida en la tierra, en una tierra rica y fértil que nos es quitada cada día metafísica o físicamente, en provecho de unos pocos. Digo el hombre, no el gitano, porque me parece que el gitano es sólo y exclusivamente el símbolo de ese hombre, aún vivo y aleteando, expulsado del mundo de los dioses, de la gracia divina, que sólo tiene la tierra , cuando la tiene, para morir. Tierra de la que es expulsado, tierra negada.... ;Ay! Dolor multiple en su valor de simbolo.
El hombre le niega al hombre la tierra, y el macho a la hembra su condición de hembra igual en valor al macho, su condicion de mujer, de ser humano. Los gitanos, la mujer gitana, en este caso, por mujer, por gitana , por andaluza, pandereta del España y del mundo durante largo tiempo, asume el simbolo que sube desde el escalón de ser individual , por gradación, al de símbolo de madre-tierra maldita y mancillada.
Cuando yo llegué a Japón, a los pocos dias, escuche un concierto
de KOTO, cuyos efectos todavía me quedan grabados en los rincones del alma. La melancolía de la música, del poema, que alguien me iba explicando, no era para mí sino otra forma de decir lo que el Cande Jondo dice, lo que los cantos de los negros en los algodonales del Sur de Estados Unidos decían, anhelando su libertad perdida: negación de tierra y vida.
Al llegar a Japón, desde mi Córdoba, pequeñita y enraizada, y meterme en una ciudad tan desmesurada como Tokyo, un puñal se me clavó en el costado. Un puñal que me hizo gritar de nuevo. Puñal - grito - pena negra que todos llevamos clavada, de cuya combinación salió el poema que transcribo: Granada, N. York, Tokyo. Creo que no hay mucho más que decir. Transcibo mi poema, el poema de Lorca en la segunda parte de este trabajo, y a continuación mi "intuición-comentario al poema lorquiano.

II
... POR EQUIVOCACION
Vengo a buscar lo que busco,
mi alegría y mi persona.
F. Garcia Lorca
Soledad Montoya, gitana a ultranza
y por equivocación,
baja cada dia, sola, Soledad,
por el monte claro del Albaicín.
Mariko Nakamura, oriental a ultranza
y por equivocacion,
recorre cada dia Shinjuku, Nakano,
o se pierde por las verdes llanuras de
Hokkaido.
Nancy Smith, yankee a ultranza
y por equivocacion,
mira hacia el EMPIRE STATE
o hacia la gran mole de WALL STREET.
Soledad, Mariko, Nancy...
¿Qué importa al fin y al cabo, Granada,
Tokyo , Nueva York?
El hombre, como el pajaro,
busca su vuelo
por las nubes, por el aire,
por el infinito azul de la Vida.
Soledad, Mariko, Nancy...
¿Qué importan los nombres cuando
ese sentimiento de humanidad
perdida
se agranda como una bestia
recorriendo el mundo?
¿Qué importan los nombres cuando
el HOMBRE se siente SOLO?

El poema salio así, sin más. No pretende ser ni bueno ni malo. Un día lo escribí y hoy esta aquí. Para el que no lo conozca o no lo tenga a mano, reproduzco el poema de Lorca, segun la edición de Espasa-CaIpe, en su Colección Austral, edición de 1972.
ROMANCE DE LA PENA NEGRA
a José Navarro Pardo.

Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.
Cobre amarillo su carne,
huele a caballo y a sombra.
Yunques ahumados sus pechos,
gimen canciones redondas.
Soledad, ¿porquién preguntas
sin compaña y a estas horas?
Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a ti qué te importa?
Vengo a buscar lo que busco,
mi alegria y mi persona.
Soledad de mis pesares,
caballo que se desboca,
al fin encuentra la mar
y se lo tragan las olas.
No me recuerdes el mar,
que la pena negra, brota
en las tierras de aceituna
bajo el rumor de las hojas.
jSoledad, qué pena tienes!
iQué pena tan lastimosa!
Lloras zumo de limon
agrio de espera y de boca.
iQué pena tan grande! Corro
mi casa como una loca,
mis dos trenzas por el suelo,
de la cocina a la alcoba.
iQué pena! Me estoy poniendo
de azabache, carne y ropa.
;Ay mis camisas de hilo!
iAy mis muslos de amapola!
Soledad: lava tu cuerpo
con agua de las alondras,
y deja tu corazón
en paz, Soledad Montoya.
Por abajo canta el río:
volante de cielo y hojas.
con flores de calabaza,
la nueva luz se corona.
¡Oh pena de los gitanos!
Pena límpia y siempre sola.
i0h pena de cauce oculto
y madrugada remota!
III
Con un fondo de belleza resplandeciente, tras un fondo de luz y sombra, nítido, un aullido negro venía de otros mundos. Soledad, Montoya. Soledad, sola, siempre sola, por mujer y por gitana. Soledad, pisoteada de siglos, por el macho que no lo es o no sabe lo que es. El bruto que entumece tu cuerpo, que lleva tus hijos hacia la muerte en la guerra, a esa carne de tu carne, a esa sangre de tu sangre, ese hombre, que sólo puso la semilla, y que piensa sólo en su honor, ese hombre es el que te pisotea.Por gitana, por Montoya, tú, sola. Andaluza, pandereta de España, pandereta de Europa. Gitanos de la charanga y pandereta que revolvía el estómago a Machado, ¿no es contra eso contra lo que escribe Federico, desde otros alcazares? Por gitana, par mujer, por andaluza y por española, Federico te dolió hasta los huesos. Pero tú, bajas, cobre amarillo : gitana, española de otra orilla llegada, de otros mundos. Dicese de la India o de Egipto. ¿De donde viene tu pena? Clavada estás en un monte de Graná, pero tú vienes de más allá. Sí, amarilla, tal vez desterrada ya, quien sabe por qué, desde tu primer nacimiento. Asia. Desterrada desde tu misma aurora. ¿Qué se busca? ¿Es un nuevo amanecer lo que buscas o esos gallos de las picas buscan hacia atrás su propio principio?
¿Un nuevo amanecer que no existe o tu raiz buscan? ¿Qué, qué es lo que buscas?
Noche de diciembre. Granada. El frío que se cala hasta los huesos cuando subimos al Sacromonte. Gitanas, gitanos, flamenco de tres al cuarto para turista borracho que no sabe por donde anda. Me llevaron por un camino. Allá muy lejos, a lo lejos, la Alhambra. Resonancia Oriental, iluminada y bella, bajo una blanca torta de luna fría. El viento se filtraba por las rendijas de los montes llegando hasta las rincones mas oscuros de la sangre, hasta la medula.
¿Lola Montes? ¿Es así como se llamaba la cueva? Las cuevas del Sacromonte son lugares llenos de misterio de siglos. Gitanos garbosos, con navaja, tal vez, bajo la chaquetilla, aplaudidos, pero despreciados en el fondo, de siempre, de lejos, por su vida, contra todo aquello que les han querido imponer, librando su derecho a ser libres. Poesía de charanga y pandereta o, en el mejor de los casos, símbolo de lo que viene mas allá del tiempo.
Conversación al amor del fuego. Tema: los gitanos y Lorca, y unos azulejos supuestamente firmados por el artista. La cueva de Lola Montes y el primer teatro lorquiano. Fuera hace frío, sopla el viento... La conversacion se desarrolla al amor del fuego...
Ya es hora, ya es tarde... La hora de partir. El callejón era oscuro cual boca de lobo. En frente la Alhambra, iluminada con resonancias de otros mundos, La oscura salida la iluminaba, en perpendicular la luna, blanca, fria como cuchillo que se clava, daba luz suficiente a ese oscuro infiemo. Y los perros... Un instante, un segundo tal vez... iGuauuuuu, Guauuuuuu! Aullaron, aullaron de dolor, pena, rabia, tristeza, odio.... Aullaron por siglos reconcentrados, con voz de acibar, con voz de llanto de otros desconocidos mundos.
Senti los aullidos clavarse en mi estomago, en mi costado. ¡La pena negra! Aquello era....
Pena negra, caballo y sombra: caballo libre del viento descansa en lo umbroso de los campos, a la vera del árbol, viviendo, viviendo. Sí, libre. caballo de vida. Soledad. Dura de carne y fuego. Fuego, fuego de vida, fuego que no podría hacerse dentro de una casa, porque una casa significa estabilidad, tranquilidad, raiz, tradición. Tú no tienes tradición, tú no tienes tradición. Tú lloras al darle a tu hijo ese pecho de yunque forjador de vida y forma. Lloran y lloran tus pechos mientras le cantas a tu hijo. Has perdido tu casa, allá, tal vez en el alba del tiempo.
¿Y todavía te preguntan? ¿Y todavía quieren saber qué buscas? Está claro. Tú misma, lo que no te han dejado ser. Está tan claro que no haría falta preguntar, pero las gentes son tan ciegas, o tan cínicas... que preguntan.
¿Por quién preguntas, sola, sin compaña, ¡anatema! y de noche? Claro, tú, mujer, debes estar en casa de noche. Allí, para pudrirte, como es tu deber, ¿verdad?
Eso es lo que quieren...
Pero Soledad, sola... vida que busca libertad, libertad tan cara, caballo loco, ¿dónde vas? ¿No entiendes que el mar, la vida, tú sola no podrás con ella? ¿No entiendes que ese no es tu oficio? ¿No entiendes que eso de ser libre no se ha hecho para ti? Esas alas de la vida, esas nobles explicaciones te tragaron a ti, a tu ansia de vida. La vida es eso... Aguante. iMalditos! ¡E1 Mar!
No, el mar no es muerte, el mar puede ser vida. ¿Y qué importa que el mar sea muerte o vida? ¿Qué importa? No es en el mar donde está el dolor. El mar puede ser principio o fin de todo. El agua corre, se desborda, vibra y siente y va a dar al mar..." Nuestras vidas son los rios que van a dar a la mar que es el morir"
¿Y aquí? ¿Y aquí en esta tierra ? ¿En esta tierra mía de siglos, en esta tierra de dolor, explotación, miseria y pena? Por mujer, por gitana, por andaluza y española , ¿quereis que le tenga miedo al mar cuando de siglos me habeis robado la vida, la sangre, me habeis envenenado con vuestras mentiras?
No, la muerte no es nada, el dolor es la tierra, es el olivo de la vida. El olivo, símbolo de los dioses del Olimpo. iAy, el olivo! Bajo sus hojas, bajo sus ramas se escondieron mis pechos, hurtados a la vida, se escondieron mis nalgas buscando vida desde los sexos putrefactos.
Si, Soledad me llamo, y estoy sola, triste ya , y mustía; tan mustía que parezco muerta . Mi carne ya no sirve, ya no es joven, vosotros , los grandes, los ricos, los portentosos, los poderosos del olivo y la vid, (vida al fin) ya no me quereis, ya no me necesitais para adornar vuestras salas de vicios y placeres.
Zumo de limón, no, las palabras se quedan cortas: acibar. Agria tengo la sangre, de esperar, de llorar, de... ¿que Dios que ya no lo sé? Ya no me salen, ya no me acuden las palabras a la boca, y no acuden porque han sido pisoteadas y mancilladas durante siglos ¿Me entendeis?
Siglos de dolor llevo sobre mis espaldas. Tanto dolor que me estoy volviendo loca. Girar, girar en la voltaria rueda del destino. Mi pelo de joven y doncella, mis trenzas de mujer arrastro de la comida, de la cocina, al lecho de la muerte. No , no tengo placer de vosotros. Negra pena, pena negra, tan negra como el azabache se va a poner mi sangre, mi cuerpo de tanto esperar... Mi ropa, mi fina ropa de recien casada. Amor, ilusión ¿Qué fue?, ¿en qué quedó?... Agua clara, pura y límpia de la mañana necesito para mi cuerpo y mi corazón, si no me lavo, si no me limpio de esta suciedad que me aplasta, ¿cuál será mi fin como ser humano, como mujer, como andaluza, como gitana o lo que yo sea?
Soledad, ¡AY! ¿dónde irás a parar?
*
Agua que corre, río de la vida, río que trae de siglos, cauce oculto, las penas de los hombres, de los gitanos. Azul reflejo del cielo, verde de la esperanza, vida al fin, amarillo, calabaza, cresta del sol cuando sale por Sierra Nevada. El rio, claro, de la Soledad, de la pena, del dolor del hombre, se abre a un nuevo amanecer, a un nuevo día, a ese nuevo día al que todos abrimos los ojos, pero que no sabemos dónde empezó. ¿Dónde empezó ese dolor del hombre?

El poeta no lo dice, no dice nada.... Todo viene de una madrugada remota....